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Mila Lore, el piso del barrio de la Milagrosa donde aprender a vivir no tiene límites

Ocho jóvenes con discapacidad intelectual protagonizan en la Milagrosa un proyecto que demuestra que, con los apoyos adecuados, la autonomía no es un privilegio

  • Inauguración Mila Lore -
  • Fundación Caja Navarra abre en la Milagrosa un hogar para que personas con discapacidad intelectual ganen autonomía

Ocho personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo ya viven en Mila Lore, una vivienda ubicada en el barrio pamplonés de la Milagrosa que la Fundación Caja Navarra ha inaugurado este martes con el objetivo de acompañarlas en su vida adulta y favorecer su inclusión en la comunidad.

El proyecto no se plantea como un recurso asistencial al uso, sino como un hogar real en un barrio real. Sus residentes aprenden a organizar sus rutinas, hacer la compra, preparar comidas o desplazarse por el entorno, con el acompañamiento de cinco profesionales que adaptan los apoyos a las capacidades y ritmos de cada persona. La vivienda funciona de lunes a viernes en un régimen de aprendizaje y transición, y sus residentes participan también en recursos de atención diurna.

El acto de inauguración reunió al presidente de Fundación Caja Navarra, José Ángel Andrés, al secretario del Patronato de Fundación Fuentes Dutor, Santiago Goñi, y a la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu. Dos de los ocho jóvenes que habitan la vivienda tomaron la palabra para contar su día a día, uno de los momentos más emotivos del acto.


La puesta en marcha de Mila Lore ha contado con una aportación de 80.000 euros de Fundación Fuentes Dutor. Su nombre hace referencia directa al barrio que la acoge, la Milagrosa, y esa ubicación no es casual: comercios, servicios, espacios públicos y vecinos forman parte del proceso de inclusión que persigue el proyecto. Un saludo en una tienda o una actividad en el barrio son, también, formas de participación comunitaria.

El proyecto tiene además un impacto directo sobre las familias, que encuentran en Mila Lore una respuesta concreta a preguntas sobre el futuro de sus hijos e hijas: cómo vivirán, qué apoyos necesitarán, qué grado de independencia podrán alcanzar.

Con esta iniciativa, Fundación Caja Navarra amplía su red de proyectos en el ámbito de la discapacidad intelectual, que incluye el Centro de Educación Especial Isterria, el Centro de Desarrollo de Capacidades Río Irati y la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual. Mila Lore se presenta, además, como un modelo replicable: una apuesta por demostrar que, con los apoyos adecuados, también quienes tienen mayores necesidades de apoyo pueden ganar autonomía y presencia activa en la comunidad.

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