La bronca entre UPN y VOX por la investigación abierta en torno a las obras en Sendaviva ha escalado este lunes en el Parlamento de Navarra y ha desbordado la sala de prensa para terminar en un cruce de acusaciones en redes sociales. El detonante: la negativa de UPN a respaldar las iniciativas de VOX para forzar la comparecencia del parlamentario y exvicesecretario general del PSN Ramón Alzórriz y de la consejera de Cultura, Rebeca Esnaola, en relación con la denuncia sobre la adjducación de obras vinculadas al parque Sendaviva.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, no tardó en salir al paso de las críticas del portavoz de VOX, Emilio Jiménez. Con tono severo pero sin perder las formas, Esparza le tendió una advertencia: "Vox debería entender que UPN no es el enemigo. El rival a batir es otro: tenemos un gobierno socialista de la mano de Bildu". El dirigente regionalista negó además las acusaciones de bloqueo y aseguró que la sesión de trabajo con Alzórriz no llegó a votarse porque faltaba el visto bueno del propio compareciente, tal y como exige el reglamento. "Es mentira que UPN haya votado en contra", afirmó, antes de añadir que su partido ha pedido la comparecencia de Alzórriz tanto en el Parlamento de Navarra como en el Senado.
Sin embargo, VOX no aceptó esa versión. En redes sociales, el partido respondió con contundencia y con un tono muy diferente al que suele emplearse en sede parlamentaria. "Es fácil desmentir al portavoz de UPN, que se cree que somos nuevos en esto", publicaron, para a continuación desgranar punto por punto sus argumentos: que para una sesión de trabajo con un cargo público no es necesaria la autorización previa del compareciente, que cualquier grupo puede registrar solicitudes de comparecencia siempre que cuente con el respaldo de una quinta parte de la cámara, y que UPN podría haber apoyado la iniciativa en la Junta de Portavoces y no lo hizo. "De haberlo hecho, habría salido", apuntaron, recordando además que los regionalistas registraron después su propia solicitud de comparecencia de Alzórriz. "Seguid pensando que sois los únicos que existís en Navarra, que así os seguirá yendo", concluían.
La parlamentaria de UPN Leticia San Martín había anticipado el choque con un mensaje igualmente directo: "Es mentira. En ambos casos VOX no ha podido ni presentar las iniciativas, así que no se han votado". San Martín insistió en que la sesión de trabajo con Alzórriz carecía del preceptivo visto bueno del compareciente y que para registrar una comparecencia se requiere el respaldo de una quinta parte de la cámara, umbral que VOX no alcanza por sí solo. "No conocen ni el reglamento", zanjó.
En el fondo del enfrentamiento está la denuncia que ha admitido un juzgado sobre las obras de urgencia tras el incendio en Sendaviva, donde la acusación señala al propio Alzórriz. Según un informe de la Intervención General fechado el 23 de abril, el Gobierno debería devolver más de 652.000 euros en subvenciones, una cifra muy superior a los cerca de 70.000 euros que el Ejecutivo había propuesto reintegrar públicamente.
Jiménez advirtió que VOX "no va a parar" y seguirá registrando iniciativas para exigir explicaciones.
Esparza, de UPN, por su parte, cerró su intervención con una metáfora que dejó pocas dudas sobre su diagnóstico político: "Cuando te pillan con el carrico del helado, te tienes que ir a tu casa. Y eso es lo que le ha pasado al Partido Socialista de Navarra".




