La Comisión de Personal de la Policía Foral, formada por la totalidad de las organizaciones sindicales con representación en el Cuerpo, ha lanzado una voz de alarma sobre la situación de la plantilla: denuncia un colapso técnico y operativo en numerosas áreas y comisarías territoriales como consecuencia directa de la falta de efectivos, una carencia que, aseguran, está comprometiendo tanto las condiciones laborales de los agentes como la calidad del servicio de seguridad que reciben los ciudadanos.
Los datos que maneja la Comisión son contundentes. La Policía Foral cuenta actualmente con alrededor de 1.150 efectivos, sin llegar siquiera a los 1.200 agentes que el Gobierno de Navarra y el Gobierno de España acordaron como objetivo en la Junta de Seguridad de 2009. Lo más llamativo, según denuncian, es que esa Junta de Seguridad no ha vuelto a reunirse desde entonces, más de quince años después.
Un ratio por debajo de otras policías
La insuficiencia de plantilla se hace más evidente al compararla con la carga de trabajo que soporta el Cuerpo. La Policía Foral dispone de un ratio aproximado de 1,7 agentes por cada 1.000 habitantes, una cifra inferior a la de otras policías autonómicas como la Ertzaintza o los Mossos d'Esquadra, y también, señala la Comisión, inferior a la del resto de cuerpos policiales que operan en Navarra.
Pese a representar poco más del 25% de los efectivos policiales presentes en la Comunidad Foral, la Policía Foral asume aproximadamente el 50% de los delitos denunciados, investiga el 42% de los delitos estratégicos, interviene en el 70% de los accidentes de tráfico, realiza el 80% de las investigaciones de accidentes mortales y tramita el 70% de las imputaciones por delitos contra la seguridad vial.
Envejecimiento de la plantilla y pocas plazas convocadas
A este desequilibrio se suman otros factores que, según la Comisión, agravan aún más la situación: el aumento continuado de la criminalidad, la próxima asunción en exclusiva de las competencias de tráfico, el envejecimiento de la plantilla —con una edad media cercana a los 50 años—, el incremento de las jubilaciones y el escaso número de plazas convocadas en los últimos tres años, apenas 34 de agente.
El resultado, denuncian, es una organización que ha llegado al límite de su capacidad. En algunas unidades especializadas, como las dedicadas a la violencia de género o a los delitos contra la libertad sexual, ya se estaría valorando derivar investigaciones a otros cuerpos policiales ante la imposibilidad de asumir la carga de trabajo con los efectivos disponibles.
Preocupación de cara a San Fermín
La Comisión de Personal atribuye esta situación no a problemas puntuales de organización, sino a una falta de planificación y previsión por parte del Gobierno de Navarra, y advierte de que, de no adoptarse medidas inmediatas, existe un riesgo real de deterioro del servicio público de seguridad justo cuando Navarra afronta un periodo de máxima exigencia operativa, con la celebración de San Fermín y otros eventos multitudinarios del verano por delante.
Desde la Comisión aseguran haber trasladado ya propuestas para abordar la situación, pero insisten en que resulta imprescindible la implicación tanto de la Jefatura de la Policía Foral como del Departamento de Interior. Por ello, reclaman la convocatoria urgente de la Mesa Sectorial y, sobre todo, de la Junta de Seguridad entre el Gobierno de Navarra y el Gobierno de España, un órgano que consideran imprescindible para planificar el desarrollo del Cuerpo y garantizar su futuro.
Sin esa Junta de Seguridad, advierten, no será posible planificar adecuadamente las próximas convocatorias de ingreso, desarrollar la incorporación de efectivos mediante la pasarela prevista para guardias civiles, ni culminar con garantías la asunción plena de competencias como la de Tráfico. Y, sobre todo, seguirá comprometiéndose el ejercicio ordinario de las funciones que la Policía Foral ya desempeña.
Por todo ello, la Comisión de Personal exige al Gobierno de Navarra que apueste de forma decidida por la Policía Foral, cumpla el mandato del Parlamento de Navarra de consolidarla como policía integral y de referencia, y convoque sin demora la Junta de Seguridad, como única vía, aseguran, para garantizar que la ciudadanía siga recibiendo el servicio de seguridad que merece.







