Desde el 16 de mayo hasta el 31 de julio, se han reportado 213 casos de patologías relacionadas con el calor en Navarra, superando los 127 casos registrados en todo el año anterior. Este notable aumento se debe a las altas temperaturas y a una mayor sensibilización de los profesionales sanitarios al declarar estos casos al Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN).
Las temperaturas en Navarra han experimentado un incremento significativo, con una media máxima en julio que supera en 6°C la media del año 2025. Esta situación ha llevado a un aumento en la declaración de casos de patologías asociadas al calor. La mayoría de estos casos se han registrado en julio, predominando entre hombres y personas de 36 a 64 años. Las actividades laborales representan el 38% de los casos, seguidas por el ocio al aire libre y la permanencia en domicilios con climatización deficiente.
Impacto del calor en la salud: hospitalizaciones y muertes
De los 213 casos reportados, el 43,7% no tenían patologías previas. Sin embargo, el 17,4% presentaba precariedad energética, el 10% eran personas frágiles y el 4,2% sufría de patologías crónicas graves. Tres de cada cuatro casos fueron atendidos en centros de salud, mientras que 17 personas requirieron hospitalización. Hasta la fecha, se han registrado tres muertes por golpe de calor.
El ISPLN destaca la importancia de que las empresas cuenten con un protocolo específico para enfrentar el calor, dado que el 38% de los casos ocurrieron durante actividades laborales. Este protocolo debe incluir medidas preventivas generales, como garantizar la hidratación adecuada y el uso de ropa y accesorios apropiados para el trabajo al aire libre. Además, es esencial que las empresas formen a su personal para cumplir con estas medidas.
Medidas para proteger a la población trabajadora vulnerable
El protocolo de actuación frente al calor debe considerar a la población trabajadora vulnerable, estableciendo medidas concretas para su protección. Las empresas deben estar preparadas para redistribuir tareas, modificar horarios y, si es necesario, reducir la jornada laboral para garantizar la seguridad de sus empleados. La implementación de estas medidas es crucial para minimizar los riesgos asociados con las altas temperaturas.
La vulnerabilidad energética también ha jugado un papel importante en el aumento de los casos. El 17,4% de las personas afectadas presentaba dificultades para mantener el confort térmico en sus hogares, lo que incrementa los riesgos para la salud durante los meses de calor extremo. El uso de persianas, ventilación cruzada y ventiladores convencionales son algunas de las recomendaciones para mitigar estos efectos.
Recomendaciones para prevenir golpes de calor
El ISPLN insta a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor, como beber agua regularmente, evitar comidas pesadas y protegerse del sol. En caso de síntomas como calambres, agotamiento o deshidratación, se recomienda buscar un lugar fresco y bajar la temperatura corporal. Si los síntomas persisten, es crucial buscar atención médica inmediata.
Con el aumento de las temperaturas y la vulnerabilidad de ciertas poblaciones, es esencial que tanto las autoridades como la ciudadanía tomen medidas para proteger la salud pública. La sensibilización y la preparación adecuada son fundamentales para enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático y sus efectos en la salud.








