El ciudadano denunció que el agente se dirigió a él “visiblemente alterado”, con expresiones como “¿quién coño sois vosotros para adelantar a la Policía Foral?
El tribunal concluye que los testimonios escuchados en el juicio no respaldan la versión de la camarera, resultando «insuficiente» para demostrar los hechos