El Parlamento de Navarra ha acogido este mediodía un nuevo acto de entrega de la Declaración de Reparación y Reconocimiento Personal, en el marco de la Ley 52/2007 de Memoria Histórica. En esta séptima ceremonia, se ha reconocido a 32 personas, todas ellas vinculadas a la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra (AFFNA), descendientes de ciudadanos que sufrieron violencia o persecución durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.
El acto ha sido inaugurado por el presidente del Parlamento, Unai Hualde, quien ha situado a Navarra “en la vanguardia de las políticas de memoria”, subrayando el valor del compromiso institucional que, desde 2015, acompaña el trabajo pionero del movimiento asociativo. Hualde ha recordado que en Navarra se contabilizan 3.507 víctimas mortales de la represión entre 1936 y 1948 y ha advertido del “retroceso en las políticas de memoria” que se observa en otras comunidades, así como de la proliferación de discursos de banalización o apología de la dictadura franquista.
Durante su intervención, el presidente del Legislativo foral ha reivindicado la memoria, la verdad, la justicia y la reparación como valores esenciales de cualquier democracia y ha alertado de la necesidad de “no bajar la guardia”. En ese contexto, ha reclamado también avances en el acceso a los archivos del Estado, recordando la vigencia de la Ley de Secretos Oficiales de 1968.
La presidenta de AFFNA, Amaia Lerga, ha agradecido la celebración de un acto que, según ha señalado, “no entrega solo documentos, sino reconocimiento”. Lerga ha subrayado que estas declaraciones suponen un paso adelante en los derechos de las víctimas, aunque ha insistido en la necesidad de avanzar hacia una reparación integral, que incluya el fin de la impunidad y la retirada total de la simbología franquista.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha reafirmado el compromiso del Gobierno de España con la democracia y los derechos humanos y ha anunciado la firma de un protocolo con el Gobierno de Navarra para culminar la declaración del Fuerte de San Cristóbal como Lugar de Memoria Democrática. Un enclave que ha definido como “símbolo elocuente de la represión” y cuyo recuerdo, ha dicho, es una garantía de no repetición.
Por su parte, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha apelado a la memoria compartida como herramienta para sanar heridas colectivas y ha llamado a la unidad frente al negacionismo y los discursos nostálgicos del autoritarismo. Chivite ha destacado las políticas impulsadas en Navarra en materia de investigación, educación, retirada de simbología franquista y recuperación de víctimas, en el marco del Plan de Convivencia.
Tras las intervenciones institucionales, se han leído varios poemas y testimonios familiares antes de proceder a la entrega de los certificados a los familiares de los 32 represaliados homenajeados. La ceremonia ha concluido con un aurresku y una ofrenda floral ante la placa de homenaje a las víctimas de la dictadura franquista situada en el Parlamento.






