Osasuna ha logrado esta noche en El Sadar una importante victoria que le hace volver a soñar con el objetivo de entrar el puestos europeos. En un vibrante partido contra el Girona, los rojillos fueron muy superiores sobre el terreno, con un dominio de la posesión del balón, y con numerosas ocasiones, aunque el marcador final 1-0 no reflejó del todo el esfuerzo del equipo de Lisci.
Desde el primer instante, el equipo rojillo salió enchufado y con ansia de gol, como lo demostraron las numerosas llegadas de Víctor Muñoz en la primera parte, desbordando líneas, aunque con nula efectividad.
Ya en la segunda parte, Míchel supo contener el empuje rojillo, pero Lisci estuvo hábil con los cambios, y el esfuerzo tuvo su premio en el tramo final del encuentro, en el minuto 80', tras una salida de Víctor Muñoz con pase a Kike Barja que la colocó en el centro para que Budimir lograra el cabezazo que supuso el gol de la victoria de Osasuna.
Como es habitual, la afición rojilla que había disfrutado de lo lindo durante todo el encuentro, llevó en volandas al equipo en los últimos minutos, e incluso siguió arreando en el área.
Lo mejor, el buen juego ante un rival muy similar, al menos en puntos y en la clasificación, y los tres puntos, que colocan a Osasuna en la lucha por competiciones europeas.






