Berriozar abre una nueva etapa en su Policía Municipal tras un relevo marcado por la polémica
Cambio de rumbo en la Policía Municipal de Berriozar. El Ayuntamiento ha oficializado la incorporación de Iker Arroyocomo nuevo jefe del cuerpo, en una decisión que busca marcar un antes y un después en el modelo de seguridad local. Todo ello, tras el controvertido cese de su predecesor, Juan Ceballos quien había permanecido al frente durante casi un cuarto de siglo, convirtiéndose en una figura profundamente arraigada en el municipio y muy respetada y querida por todos los agentes que le mostraron su agradecimiento y apoyo.
La sustitución no ha estado exenta de debate, incluso en el pleno municipal, pero desde el equipo de Gobierno de EH Bildu se insiste en que esta nueva etapa responde a una apuesta clara por reforzar un modelo de seguridad “compartido, cercano y adaptado a los retos actuales”. Así lo ha defendido el alcalde, Iker Mariezkurrena, quien ha subrayado que el objetivo de la nueva jefatura pasa por “integrar aún más a la policía en el tejido social y en la vida comunitaria del municipio”.
El nombramiento de Arroyo-que viene desde Policía Foral y que rompe la tradicion de ser nombrado desde el propio cuerpo- llega con una hoja de ruta predefinidida por el equipo de Gobierno: consolidar la proximidad como seña de identidad del cuerpo, al tiempo que se avanza en su modernización. El Ayuntamiento quiere preservar los valores que han convertido a la Policía Municipal en un referente local —cercanía, empatía y trato humano—, pero incorporando nuevas herramientas de gestión que permitan una respuesta más ágil y eficaz.
En el centro de esta estrategia se sitúa la Agenda Comunitaria, que se convierte en el eje vertebrador de la acción policial. La intención es que los agentes participen activamente en espacios vecinales, sociales y asociativos, colaborando estrechamente con otros servicios municipales y colectivos locales. Un enfoque que busca anticiparse a los conflictos mediante la mediación y el conocimiento directo de la realidad social de Berriozar.
“El enfoque comunitario permitirá que la Policía Municipal sea percibida no solo como una fuerza de orden, sino como un servicio público de confianza”, ha remarcado el alcalde.
Con este relevo, Berriozar inicia una etapa en la que la seguridad ciudadana se redefine desde la proximidad y la corresponsabilidad, en un contexto donde el cambio de liderazgo llega acompañado de expectativas, veremos si finalmente cumplidas o no, y también de la sombra de una despedida que no dejó indiferente a nadie.





