Luis Miguel Ramis compareció ante los medios en el Riyadh Air Metropolitano con el tono de quien sabe que los números no admiten excusas. Cuatro goles encajados en Madrid, dos en casa la semana anterior y cinco en Vitoria configuran un arranque de liga que el técnico de Osasuna reconoció sin rodeos que hay que corregir.
"Tenemos que corregir muchas cosas. El rival es muy peligroso cuando tú no atacas bien. Sobre todo el segundo gol es el que nos ha hecho un poquito más de daño, porque hasta ahí creo que podíamos seguir creciendo un poquito más en el partido", analizó Ramis, que también se refirió a una queja que lleva dos semanas rondando el vestuario rojillo: "Llevamos dos semanas en las que momentos importantes del partido no se están tomando decisiones que, para mí, son justas. Ni a favor ni en contra. Justas."
El gol anulado, sin excusas
Sobre la anulación del tanto de Arguibide, Ramis fue claro en su lectura técnica pero se negó a convertirla en argumento. "Es una disputa en la que utilizas el hombro, la cabeza, los brazos. Le Normand ni se ha quejado de la acción, porque si es una falta clara, normalmente la reacción de los jugadores es quejarse", señaló, antes de cerrar el tema: "No quiero insistir más en esto porque el resultado es lo suficientemente abultado como para no esconderse detrás de él."
Rabia y convicción en el proceso
El técnico trazó el diagnóstico de las últimas semanas con franqueza: dos goles en casa, cinco en Vitoria y cuatro en Madrid. "Tenemos que rebelarnos contra eso y darle respuesta. Nos tiene que generar rabia que muchas veces concedamos situaciones que en las primeras jornadas resolvíamos bien. Estoy convencido de que los jugadores en este proceso seguirán creciendo", concluyó.











