Un joven de 25 años ha sido detenido por la Policía Foral de Navarra tras protagonizar un grave incidente de tráfico en la comarca de Pamplona. Los hechos, que combinan el robo de un coche con delitos contra la seguridad vial, se desencadenaron el pasado viernes 22 de mayo, movilizando a las patrullas del Área de Seguridad Vial de la policía autonómica tras la alerta de los conductores que presenciaron una conducción temeraria.
El Centro de Mando y Coordinación (CMC) de la Policía Foral recibió un aviso ciudadano hacia las 19:30 horas que alertaba sobre un coche que circulaba dando peligrosos bandazos por la carretera N-240-A, a la altura de la localidad de Añezcar. Poco después de recibir la llamada de emergencia, el turismo sufrió una salida de vía y terminó sufriendo un vuelco aparatoso.
Intento de fuga tras un vuelco con un coche sustraído
Como consecuencia directa de la colisión, el automóvil quedó volcado sobre un campo, completamente fuera de la calzada. El conductor y único ocupante del habitáculo, lejos de esperar la asistencia de los servicios de emergencia o de los agentes de tráfico, intentó darse a la fuga a pie para eludir su responsabilidad. El impacto provocó importantes daños materiales tanto en la estructura del vehículo como en el mobiliario de los elementos fijos de la vía, llegando a arrancar de raíz dos señales de tráfico.
La rápida intervención de los efectivos policiales permitió interceptar al sospechoso en las inmediaciones del siniestro. Al proceder a la identificación del sujeto, las bases de datos de la Dirección General de Tráfico confirmaron que el joven carecía del permiso de conducir, al no haber obtenido nunca la licencia habilitante obligatoria en España.
Delitos contra la seguridad vial: positivo en alcohol y puesta a disposición del juzgado de guardia
La investigación policial posterior reveló circunstancias aún más graves. Las patrullas actuantes verificaron que el coche accidentado había sido denunciado por sustracción apenas un rato antes en Pamplona. La legítima propietaria del automóvil ya había comunicado el robo a las fuerzas de seguridad de la capital navarra, lo que vinculó directamente al arrestado con el delito de robo de vehículo.
Tras ser sometido a las pruebas correspondientes, se constató que el varón conducía bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Por la suma de estos factores, se procedió a su detención imputándole tres presuntos delitos: robo de vehículo, conducción bajo los efectos del alcohol y conducir sin carné. La Brigada de Atestados de la Policía Foral se encargó de instruir las diligencias judiciales, remitiendo todo el expediente al juzgado en funciones de guardia de Pamplona.



