Osasuna ha abierto una nueva etapa en el banquillo después de la destitución de Alessio Lisci y ya trabaja en la búsqueda de un sustituto que encaje en el proyecto deportivo de la próxima temporada. En ese proceso, los rumores se han multiplicado y dos nombres destacan por encima del resto: Imanol Alguacil y Jagoba Arrasate.
Imanol aparece como una opción de alto perfil, con experiencia contrastada en la élite y un estilo que encajaría con la idea de construir un equipo competitivo y reconocible. Su posible llegada, sin embargo, dependería de varios factores, entre ellos su disponibilidad y las condiciones económicas de la operación.
Arrasate, por su parte, sigue muy presente en el imaginario rojillo. Su etapa anterior en Osasuna dejó una huella profunda en el club y en la afición, por lo que su nombre es la opción más natural y segura, ahora que el banquillo queda libre. En este caso, su regreso se mueve más en el terreno de la especulación que de una negociación avanzada, pero su presencia en las quinielas es evidente.
Por ahora, el club no ha cerrado ninguna alternativa y mantiene abierto el abanico de opciones mientras define los siguientes pasos. La elección del nuevo entrenador será una de las decisiones clave del verano en Pamplona, tanto por lo que supone a nivel deportivo como por el mensaje que enviará de cara al nuevo curso. El director deportivo, Braulio Vázquez ofrece esta tarde una rueda de prensa en la que podría dar alguna pista,
Mientras, el futuro del hasta ahora entrenador, Alessio Lisci, tampoco parece claro, aunque algunos medios le sitúan en la órbita de la Lazio, donde ya trabajo como técnico antes de su 'aventura' en España con el Levante.



