El sancionado, que es vecino de Berriozar, iba a 173 kilómetros por hora en una vía regulada a 90 km/h
Agentes de la Policía Foral sancionaron este miércoles a 23 conductores, en apenas 25 minutos de control en la N-121, en Caparroso.
La palma se la lleva un conductor, vecino de Berriozar, que circulaba a 173 kilómetros por hora por esta vía, cuando el límite máximo es de 90 km/h.
Además de la correspondiente sanción de 600 euros, y seis puntos detraídos en su carné, los agentes comprobaron que como pasajero llevaba a un menor de 3 años, sin el sistema de retención infantil abrochada, lo que supone otros tres puntos menos y una multa de 200 euros.






