Comparar precios puede suponer un 15% de ahorro en la compra del mismo juguete

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El consumidor tiene derecho a informarse sobre las características, los accesorios incluidos, la edad recomendada o las condiciones de pago

Pamplona, 4 de diciembre 

El mismo juguete puede resultar un 15% más barato, según el establecimiento en el que se compre. Así lo ha comprobado un estudio sobre la oferta juguetera para Navidad que ha realizado la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.

Las diferencias de precio entre los establecimientos pueden rondar el 15%. Comparar precios entre diferentes establecimientos puede suponer ahorros de hasta el 15%. Así, el Star Wars lego first order transporter se vende en un comercio al precio de 79,90 euros y en otro, a 69,59 euros. Hay que decir que, sin embargo, en la mayor parte de los juguetes de coste inferior a 50 euros, las diferencias no suelen superar 4 euros.

Ofertas y regalos

Además del precio, hay que fijarse bien en las ofertas ya que en ocasiones, aunque el precio sea el mismo, algunos productos ofrecen de forma gratuita accesorios para el propio juguete, como es el caso de Nenuco, que en algún establecimiento ofrece como regalo una bolsa y una almohadita, pero siempre por compras de más de 50 euros de estos productos.

Edades indicadas diferentes

La mayor parte de los catálogos te informan sobre la edad para la que el juguete está recomendado. Sin embargo, en alguno de ellos no consta esta información, tan importante a la hora de que los juguetes seleccionados sean adecuados para el niño.

Por otro lado, se han podido comprobar diferencias entre edades recomendadas: así, la Barbie mechas purpurina está recomendada en un establecimiento para niños de 3 años y en otro, para niños de 5 años.

Información sobre accesorios

Hay catálogos que son muy rigurosos y especifican el tamaño del juguete, el color o los accesorios, pero otros no. Es muy importante valorar no sólo el precio, sino también las prestaciones que ofrece cada producto. También es muy importante tener en cuenta el tamaño, que en ocasiones no se puede apreciar en el catálogo y es un valor importante a la hora de calibrar el precio.

Así, por ejemplo, en la información que ofrece un establecimiento sobre el muñeco Nenuco chef indica que no cuenta con pilas, una información omitida en el resto de catálogos. Más allá del valor económico de las pilas, este factor puede ser importante ya que puede impedir que el niño pueda disfrutar de su juguete desde el primer momento.

Devuelven la diferencia del precio menor

Cuidado con algunas promociones que publicitan un 2x1 o un 3x2. En algunos casos, en letra pequeña se puede leer que sólo devolverán el valor de la unidad de menor precio, como sucede, por ejemplo, en los juegos Goliath de algún catálogo.

Validez de los catálogos

Es importante fijarse en la validez del catálogo. La mayor parte son válidos hasta el 24 de diciembre o hasta el cinco de enero, pero hay otros que sólo han estado vigentes durante el mes de noviembre, por ejemplo. Por otro lado, es recomendable acudir al establecimiento, ya que examinar el juguete visual y físicamente siempre ofrece más información que hacerlo sólo a través del catálogo, que ayuda a una primera orientación.

Atención a las condiciones de financiación

Algunos establecimientos ofrecen financiar las compras a pagos mensuales sin intereses. A veces esta financiación está sujeta a la aprobación de la entidad financiera. En cualquier caso, antes de aceptarla es fundamental que el consumidor lea detenidamente las condiciones y se asegure de que no existen intereses o condiciones que no le convencen.

Descuentos con condiciones

Algunos catálogos ofrecen un descuento general de hasta el 25%, generalmente para compras posteriores en el mismo comercio. Sin embargo, en ocasiones sólo hay cinco días para que el consumidor solicite que se efectúe esta bonificación, hay un importe mínimo y hay varias excepciones en las que el descuento no se aplica.

OTRAS CUESTIONES SOBRE LOS JUGUETES

Como consumidor, tiene derecho a que se le informe suficientemente sobre las verdaderas características de los productos que se ofrecen, también de los juguetes. El fabricante deberá indicar las advertencias “de manera claramente visible, legible, comprensible y precisa”, en una etiqueta pegada, en el embalaje o en las instrucciones que acompañen al juguete, indica la normativa.

Las normas de seguridad deben garantizar ciertos aspectos: que un juguete destinado a un menor de tres años no tiene partes separables que se puedan tragar; las fijaciones deben ser resistentes; no deben presentar riesgo de estrangulamiento; los juguetes de movilidad deben llevar un sistema de freno adecuado; no deben tener más de 24 voltios de tensión; no pueden contener materiales tóxicos, inflamables o explosivos, entre otras cuestiones.

El etiquetado de un juguete debe incluir la marca CE, que significa que cumple las normas de seguridad de la Unión Europea, el nombre y marca del producto, la dirección del fabricante, su potencia máxima y consumo energético y las instrucciones y advertencias de uso. Algunos fabricantes utilizan sellos de calidad propios de la marca, con la pretensión de dar un valor añadido de productos y pueden informar sobre el proceso de fabricación o los materiales utilizados, por ejemplo.

Es muy importante no confundir el marcado CE (que tiene que ser al menos de 5 mm, con la altura y la anchura de las letras iguales, y si se continuase su forma se formarían dos círculos perfectos), con otros marcados parecidos (como por ejemplo, el de China Export, CE, que si se continuase su forma se generaría un óvalo).

Es importante tener en cuenta que el juguete es un medio por el cual el niño se relaciona con su entorno. Conviene tener en cuenta sus necesidades y el momento evolutivo en el que se encuentra.

Los educadores recomiendan que un juguete tenga variedad de posibilidades, sea de fácil comprensión y manejo, sólido y duradero o posibilite la utilización colectiva. También opinan que la sobreabundancia de juguetes no es recomendable.

La publicidad tiene el objetivo primordial de vender por lo que no es conveniente tenerla como principal criterio a la hora de elegir un juguete para el niño.

Los videojuegos cuentan con el sistema Pegi que indica la edad recomendada en función del contenido que se ofrece en el producto -no de la dificultad o jugabilidad-.

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