El Ayuntamiento de Pamplona iluminará este sábado, 17 de enero, el kiosko de la Plaza del Castillo de color verdecon motivo del Día de Concienciación de la enfermedad de Perthes, una iniciativa con la que se pretende dar visibilidad a esta patología infantil poco conocida y mostrar apoyo a las familias afectadas y a las personas adultas que arrastran secuelas.
El objetivo de esta jornada es que el 17 de enero sea reconocido como Día Nacional del Perthes, una enfermedad que afecta cada año a alrededor de 50 niños y niñas. Se trata del síndrome de Legg-Calvé-Perthes, una dolencia de la cadera que aparece en la infancia y que puede tener consecuencias a largo plazo si no se detecta y trata de manera adecuada.
La enfermedad de Perthes provoca una debilidad progresiva de la cabeza del fémur, lo que puede derivar en una deformación permanente de la articulación de la cadera. No está relacionada con caídas ni golpes y suele manifestarse mediante cojera, dolor o rigidez en la cadera, muslos o rodillas, limitación del movimiento y dolor que empeora con la actividad física y mejora con el descanso.
Generalmente afecta a una sola cadera, aunque en algunos casos puede aparecer en ambas, en distintos momentos. Además, es una patología cuatro veces más frecuente en niños que en niñas.
Desde el ámbito sanitario se subraya la importancia del diagnóstico precoz, ya que mejora de forma notable las posibilidades de recuperación de la articulación y reduce el riesgo de complicaciones en la edad adulta, como la artritis de cadera. En este sentido, la investigación y la concienciación social resultan fundamentales para avanzar en el conocimiento y tratamiento de la enfermedad.
Con este gesto simbólico en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, Pamplona se suma a la reivindicación de visibilidad para una dolencia poco conocida, pero con un importante impacto en la vida de quienes la padecen.






