La cita de este sábado por la noche devuelve el foco del baloncesto a Sarriguren. A las 20:00, el pabellón volverá a latir con la visita de un rival de entidad para un Castillo de Gorraiz Valle de Egüés que busca reencontrarse con su mejor versión ante su gente.
El conjunto dirigido por César Rupérez regresa a casa con la necesidad de reaccionar tras el tropiezo de la pasada jornada, cuando una segunda mitad gris ante la Cultural Leonesa le dejó sin premio. Las dos derrotas consecutivas han enfriado la dinámica, sí, pero en el vestuario azul insisten en que el carácter competitivo mostrado durante la temporada sigue intacto. En Sarriguren, además, el equipo acostumbra a elevar su nivel: intensidad defensiva, ritmo y una grada que empuja convierten la pista navarra en un escenario incómodo para cualquiera.
El reto no será menor. Enfrente estará un Clínica Ponferrada que aterriza como tercer clasificado y con argumentos suficientes para justificar su posición en la tabla. Su fortaleza en casa ha cimentado gran parte de su campaña, aunque lejos de León el rendimiento baja varios enteros, una grieta que los navarros tratarán de explotar desde el salto inicial. En el plano individual, Hayes asoma como la referencia ofensiva más determinante, bien respaldado por el trabajo de Treviño, Bergens o Cera, nombres que obligarán a la defensa local a no conceder un respiro.
El guion apunta a un duelo exigente, de esos que sirven para medir el pulso real de un equipo. Castillo de Gorraiz Valle de Egüés sabe que sumar ante uno de los aspirantes sería un golpe anímico importante. Y en Pamplona y su comarca, donde el baloncesto de fin de semana se vive con cercanía y orgullo, la noche promete emociones fuertes en Sarriguren.







