El Parlamento de Navarra se ha concentrado este lunes a las puertas de la Cámara bajo el lema “No a la violencia contra las mujeres” para condenar los últimos asesinatos machistas registrados en España, entre ellos el ocurrido el pasado viernes en Sarriguren. Sin embargo, la imagen de unidad institucional ha quedado empañada por la postura de VOX, que ha impedido que la Junta de Portavoces aprobara una declaración institucional de repulsa.
Parlamentarias y parlamentarios forales, junto al Defensor del Pueblo de Navarra, han guardado un minuto de silencio en recuerdo de las cinco víctimas mortales de los últimos días: dos mujeres asesinadas en la provincia de Castellón —junto a la hija menor de una de ellas—, otra mujer en Madrid y la joven de 28 años presuntamente asesinada por su pareja en la Comarca de Pamplona.
Pese a la gravedad de los hechos, el texto impulsado por la Presidencia no logró el respaldo necesario en la Junta de Portavoces debido a la abstención del Grupo Mixto, donde se integra VOX, lo que frustró la declaración institucional. Finalmente, la Mesa del Parlamento sí aprobó por unanimidad un acuerdo de contenido similar, aunque con menor rango político, en el que expresa su “máxima repulsa” e “indignación” ante el crimen machista.
El acuerdo aprobado subraya que todas las formas de violencia contra las mujeres constituyen una grave vulneración de los derechos humanos, traslada el apoyo a las familias de las víctimas y reafirma el compromiso institucional con políticas activas de igualdad y contra las violencias machistas. También incluye un llamamiento a la ciudadanía para implicarse activamente en la denuncia y rechazo de estas agresiones.
Con la confirmación de los últimos casos, el número de mujeres asesinadas por violencia de género asciende ya a 10 en lo que va de 2026 y a 1.353 desde 2003. Además, la cifra de menores asesinados por esta violencia se eleva a 66 desde 2013.
La concentración ha evidenciado el rechazo mayoritario de la Cámara a la violencia machista, pero también las fracturas políticas que siguen dificultando una respuesta institucional unánime incluso tras el último crimen registrado en Navarra.








