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Estos son los cambios que va a implantar Pamplona en las rotondas con más tráfico

Pintura con relieve que guía a los conductores, carriles que “obligan” a salir bien y tecnología inteligente: así será la revolución del tráfico en las grandes

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  • Rotonda de Merindades

El Ayuntamiento de Pamplona ha fijado como prioridad para 2026 la intervención en las grandes rotondas de la ciudad, con el objetivo de reducir accidentes y aliviar los atascos en algunos de los puntos más conflictivos de la red viaria. La medida más llamativa será el uso de pintura termoplástica de alta resistencia y gran capacidad de adherencia y retroreflectancia, pensada para soportar tráfico intenso y mejorar la seguridad pasiva.

Esta pintura, que incorpora relieve sin comprometer la estabilidad de los vehículos, permitirá ordenar de forma más clara los movimientos dentro de las rotondas. El rediseño marcará de manera más contundente los flujos, de modo que los carriles interiores queden orientados a quienes continúan girando, mientras que los exteriores faciliten la salida. El objetivo es reducir maniobras bruscas, cambios de carril de última hora y situaciones de riesgo que hoy generan conflictos y retenciones.

Las actuaciones se concentrarán en cinco puntos considerados de alta concentración de accidentes: la plaza de Merindades, la plaza Príncipe de Viana, la rotonda de Badostáin y Sarriguren, la rotonda de Ofitas y la rotonda de San Jorge. Con esta tecnología aplicada a la señalización horizontal, el Consistorio espera disminuir la siniestralidad y rebajar los embotellamientos, especialmente en horas punta.

La intervención en rotondas forma parte de una estrategia más amplia para 2026. El Ayuntamiento continuará desarrollando el Plan de Seguridad Vial, que incluye 106 medidas actualmente en marcha, con especial atención al aumento de accidentes relacionados con vehículos de movilidad personal y al refuerzo de la biciescuela. Además, se avanzará en la aplicación de tecnología para la gestión de la movilidad, con la optimización del software semafórico inteligente, la implantación de sistemas de regulación dinámica del tráfico, una mejor sincronización para evitar aceleraciones y frenadas bruscas y el refuerzo de la disciplina vial mediante radares inteligentes y señalización avanzada.

El año 2026 se perfila así como un punto de inflexión en la movilidad urbana de Pamplona, con cambios visibles en el asfalto y en la forma de circular por sus grandes rotondas.

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