La Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra ha rechazado este lunes dos declaraciones institucionales que buscaban condenar la exhibición de imágenes de miembros de la organización terrorista ETA durante la última edición de la Korrika, así como promover medidas para evitar su repetición.
La primera iniciativa, presentada por UPN, ha sido desestimada con los votos en contra de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, la abstención del PSN y el apoyo de PPN y VOX. El texto proponía una condena “rotunda y sin matices” a la exhibición de imágenes de miembros de ETA, con especial énfasis en la utilización de menores portando simbología de enaltecimiento, al considerar estos hechos un “ataque intolerable” a la dignidad de las víctimas del terrorismo.
La declaración incluía también un mensaje de apoyo a las familias de Tomás Caballero y Francisco Casanova, asesinados por ETA en Navarra, así como la exigencia de una disculpa pública a los organizadores de la Korrika. Además, instaba a reclamar la devolución íntegra de las cantidades aportadas por las instituciones como patrocinio y a condicionar futuras ediciones al compromiso de evitar cualquier forma de enaltecimiento del terrorismo.
En relación con este último punto, la Mesa de la Cámara se pronunció de forma separada sobre la devolución del patrocinio, evidenciando división interna: dos votos a favor, uno en contra y una abstención.
Por su parte, la segunda declaración, impulsada por el PPN, también ha sido rechazada pese al respaldo de UPN, PSN y Grupo Mixto. La propuesta instaba a las administraciones públicas a retirar financiación a cualquier actividad que implicara enaltecimiento del terrorismo o humillación a las víctimas, así como a redirigir esos recursos a programas educativos sobre la historia del terrorismo en España y Navarra.
Asimismo, el texto planteaba que la Cámara foral dejara de adquirir kilómetros de la Korrika para evitar situaciones como las registradas este año.
Ambas iniciativas se enmarcan en la polémica generada tras la presencia de simbología vinculada a ETA en un evento de carácter festivo y cultural, lo que ha reabierto el debate político en Navarra sobre los límites entre la reivindicación lingüística y el respeto a la memoria de las víctimas del terrorismo.






