Pamplona Actual

Vecinos de Etxabakoitz Norte claman contra la pérdida de su “corazón verde” y piden retirar el proyecto de viviendas

Dos vecinos intervinieron en representación del barrio y coincidieron en señalar que la construcción en el bulevar central supondría “un retroceso"

  • Un momento de la intervención de los vecinos -

 La Comisión de Urbanismo celebrada este miércoles en el Ayuntamiento de Pamplona dio voz a los vecinos de Etxabakoitz Norte, que trasladaron su rechazo frontal a la propuesta municipal de promover viviendas protegidas en régimen de alquiler sobre un solar dotacional del barrio. Los residentes reclamaron la retirada del proyecto y defendieron el valor social y ambiental del espacio actualmente ocupado por una zona verde.

Dos vecinos intervinieron en representación del barrio y coincidieron en señalar que la construcción de hasta 100 viviendas en el bulevar central supondría “un retroceso” para la calidad de vida de la zona. “Preferiríamos no estar hoy aquí”, comenzó uno de ellos, quien lamentó que el vecindario se haya visto obligado a movilizarse ante una iniciativa que, a su juicio, “eliminaría un espacio clave para el bienestar y la convivencia”.

El solar en cuestión, actualmente acondicionado como jardín con arbolado, bancos y riego, fue descrito como el “corazón” de Etxabakoitz Norte. “Basta observarlo para entender su valor”, defendió, advirtiendo de que la construcción de dos edificios de seis alturas supondría una “destrucción irreversible” del entorno urbano.

Los vecinos insistieron en que su oposición no responde a un rechazo a la vivienda pública, sino al emplazamiento elegido. “Sí queremos más vivienda asequible, pero no a cualquier precio”, subrayaron, reclamando que no se sacrifiquen zonas verdes ni se incumplan los compromisos urbanísticos adquiridos en el desarrollo del barrio.

En este sentido, recordaron que las parcelas afectadas estaban destinadas a uso dotacional y denunciaron que su transformación en suelo residencial vulneraría acuerdos previos. “Es un incumplimiento inaceptable de los compromisos que el Ayuntamiento tiene con el vecindario”, afirmaron.

Durante su intervención, los residentes alertaron también de las consecuencias urbanísticas de la operación. Entre ellas, destacaron el aumento de la densidad poblacional en una zona ya “saturada”, el incremento del tráfico y la escasez de aparcamiento, así como un posible empeoramiento de la contaminación acústica y ambiental.

“El barrio ya soporta una densidad muy alta, en continuidad con Barañáin, y no necesita más vivienda, sino equipamientos”, defendió el segundo interviniente. Según explicó, el desarrollo inicial del área ya incrementó notablemente la edificabilidad prevista, sin que posteriormente se hayan ejecutado dotaciones públicas como centros cívicos o asistenciales.

Los vecinos denunciaron además la falta de consenso social en torno al proyecto. Aseguraron que en la reunión informativa celebrada el pasado 4 de febrero “no hubo ni una sola intervención a favor” y que la oposición vecinal se ha plasmado en cerca de mil firmas recogidas en pocas semanas.

Asimismo, criticaron que el proyecto se presentara con “confusión” y escaso margen de participación, y reclamaron que se tenga en cuenta el uso real del espacio. “No es un solar en desuso, es un parque maduro, acondicionado desde hace décadas y utilizado por vecinos de todas las edades”, señalaron.

En su alegato final, apelaron a criterios legales y medioambientales, citando normativa foral, directrices europeas y recomendaciones internacionales sobre urbanismo sostenible. “Eliminar este espacio contraviene el derecho al medioambiente urbano y las estrategias de शहर sostenible”, concluyeron.

La intervención concluyó con un llamamiento al Ayuntamiento para que reconsidere la propuesta y preserve el espacio verde. “Solo queremos cuidar nuestro barrio y que ese corazón verde siga existiendo para las próximas generaciones”, afirmaron.

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