El dispositivo puesto en marcha este martes en torno al antiguo convento de Agustinas, en el marco del inicio de las obras de rehabilitación del inmueble, ha concluido con la atención a un total de 98 personas en situación de vulnerabilidad que pernoctaban en el edificio, según ha informado el Ayuntamiento de Pamplona.
El operativo, coordinado a través de Policía Comunitaria y el área de Acción Social, ha permitido desplegar recursos de atención básica, información y derivación en dos puntos principales habilitados a lo largo de la mañana: el comedor municipal ‘On Egin’, donde se han ofrecido desayunos y almuerzos, y la sede del área de Acción Social, en la calle Zapatería, desde donde se han gestionado las distintas alternativas habitacionales y sociales.
Según los datos facilitados, la atención final a estas 98 personas se ha traducido en diferentes respuestas en función de su situación personal. En concreto, 8 personas han sido derivadas al albergue de Trinitarios, mientras que 2 han sido trasladadas al albergue de Tudela. Un total de 58 han sido alojadas en hoteles y pensiones, y 3 han accedido a listados de habitaciones de alquiler al disponer de ingresos.
Asimismo, 5 personas han sido derivadas a otros municipios por estar empadronadas en ellos, y 2 han recibido billetes de transporte para desplazarse a Barcelona y Valencia. Por otro lado, 17 personas han rechazado los recursos ofrecidos o disponían de alternativa habitacional, mientras que 3 no han podido acceder a recursos sociales al encontrarse previamente sancionadas por servicios sociales debido a comportamientos violentos.
El dispositivo se ha desarrollado tras el recuento realizado el pasado viernes, cuando se contabilizaron 56 personas en el interior del inmueble, lo que supone un incremento de 42 personas en la atención final registrada este martes.
Desde el Consistorio han subrayado que la intervención se ha realizado de forma coordinada entre los distintos servicios municipales, con el objetivo de garantizar una atención individualizada y ofrecer alternativas adecuadas a cada situación antes del inicio de las obras en el edificio.
Criticas de colectivos que atienden a personas migrantes
Mientras, el colectivo Negu Gorriak / Derecho a Techo ha denunciado públicamente la actuación del Ayuntamiento de Pamplonatras el desalojo, este lunes, de las personas que residían en el convento de Aranzadi, una intervención que califican de «violenta», «premeditada» y ejecutada «sin ninguna alternativa habitacional real».
Según recoge el comunicado difundido por la plataforma, cerca de un centenar de personas —en su mayoría jóvenes de origen magrebí en situación de sinhogarismo— han sido desalojadas del edificio en un operativo en el que, aseguran, no se les permitió recoger sus pertenencias. Entre los objetos retenidos, subrayan, habría documentación «imprescindible» para sus procesos de regularización administrativa, como pasaportes o expedientes en trámite.
El colectivo sostiene que las únicas alternativas planteadas por los servicios sociales municipales han sido «billetes de autobús para abandonar la ciudad» y denuncia, además, que se habría exigido la entrega de pasaportes para acceder a recursos asistenciales, una condición que consideran «absurda» y «cruel», especialmente a las puertas de un proceso de regularización.
Durante el desalojo, siempre según esta versión, se habrían producido momentos de tensión en el exterior del inmueble, donde varios jóvenes se autolesionaron como forma de protesta (algo que al consistorio no le constaba tras se preguntado expresamente por ello en rueda de prensa). Asimismo, denuncian detenciones que califican de «arbitrarias» y exigen al Consistorio que informe con transparencia sobre el número de arrestados, los cargos imputados y su situación actual.




