El grupo municipal de Unión del Pueblo Navarro (UPN) se ha felicitado tras haber impulsado la elaboración de un protocolo específico por parte del Ayuntamiento de Pamplona para el personal auxiliar de edificios municipales que presta servicio en los centros educativos públicos de la ciudad.
La iniciativa ha sido aprobada este martes en la Comisión de Asuntos Ciudadanos y responde, según han explicado los regionalistas, a la renovación de plantillas registrada en los últimos meses tras los procesos de oposición y estabilización de empleo. Estos cambios han supuesto la incorporación de nuevo personal en entornos escolares donde el contacto diario con alumnado, profesorado y familias es constante.
Desde UPN subrayan que los conserjes y auxiliares «son muchas veces la primera cara que ve cualquier persona al entrar a un colegio» y que su trabajo «va mucho más allá de las funciones logísticas», al tener un impacto directo en la seguridad, la organización y la convivencia de los centros.
Dos acuerdos concretos
La declaración aprobada contempla dos medidas principales. En primer lugar, insta al equipo de gobierno municipal a elaborar y aprobar un protocolo adaptado a cada etapa educativa. En segundo término, establece que dicho documento deberá desarrollarse en coordinación con la comunidad educativa —direcciones de los centros, equipos docentes y representantes de familias— e incluir medidas de formación y acompañamiento para el personal de nueva incorporación.
Según UPN, la ausencia hasta ahora de un marco común de actuación «ha generado incertidumbre y desigualdades entre centros» y ha evidenciado «la necesidad de actuar con rapidez para minimizar el impacto en el funcionamiento cotidiano de los colegios».
Los foralistas consideran que esta propuesta constituye un ejemplo de «trabajo concreto y útil para los pamploneses», orientado a reforzar la organización interna y la convivencia en los centros educativos públicos municipales.






