Dos miembros del Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria y una periodista de Gedar Langile Kazeta acumulan 600 euros de multa cada una tras cantar una jota reivindicativa desde un balcón de la calle Zapatería durante la procesión de San Fermín del pasado 7 de julio. Las sanciones, tramitadas al amparo de la Ley de Seguridad Ciudadana —conocida como Ley Mordaza— por perturbación de la seguridad ciudadana, han sido impuestas por la Concejalía Delegada de Seguridad y Convivencia Ciudadana tras las denuncias de la Policía Municipal. El sindicato ha presentado ya tres rondas de alegaciones; las dos primeras han sido rechazadas por el propio Ayuntamiento.
La Policía Municipal avisó antes de que empezara
Según relata el colectivo, la intervención policial comenzó antes incluso de que sonara la primera nota. A primera hora de la mañana, varios agentes intentaron acceder al piso desde el que se iba a cantar la jota e identificaron a cuatro personas. "Si la jota que vais a cantar contiene alguna cuestión reivindicativa, se denunciará", habrían advertido los agentes. El sindicato describe ese momento como una actuación "hostil" en la que los policías intentaban conocer el contenido de la canción de antemano.
La jota se cantó igualmente. Su letra, construida sobre la melodía de la conocida Jota a San Fermín de Joaquín Madurga, denunciaba dos desahucios que el sindicato califica de ilegales, ejecutados semanas antes en el Casco Viejo, y señalaba directamente a la Policía Municipal, al Ayuntamiento y a los juzgados por su papel en esos procedimientos.
La respuesta del alcalde y la réplica del sindicato
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha negado en declaraciones a la Cadena SER cualquier responsabilidad directa, afirmando que "el alcalde ni quita ni pone multas" e invitando a las afectadas a presentar alegaciones.
El sindicato rechaza ese argumento con contundencia: recuerda que la Concejalía que tramita los expedientes sancionadores forma parte del propio Ayuntamiento —gestionada por un concejal de EH Bildu— y que el consistorio tiene potestad para no aplicar las sanciones aunque la denuncia provenga de la Policía Municipal. Además, subrayan que el alcalde "desconoce u obvia deliberadamente" que ya van por la tercera alegación y que las dos anteriores fueron rechazadas por la propia administración municipal.
Un precedente que preocupa de cara a los próximos Sanfermines
El sindicato enmarca las multas en lo que considera una tendencia creciente a criminalizar la protesta durante las fiestas. Para reforzar su argumento, rescata el precedente histórico de Los Amigos del Arte, la histórica asociación musical pamplonesa que durante décadas cantó jotas con contenido reivindicativo —incluyendo críticas al Ayuntamiento y a la censura— desde el balcón de su sede en la procesión de San Fermín, sin que ello derivara en sanciones. "Hace 40 años se denunciaban los ataques a la libertad de expresión, y parece que ahora estamos igual o incluso peor", afirman.
El colectivo también afronta, junto a otros grupos, multas que suman 12.000 euros y tres personas encausadas por oponerse a un desahucio en Burlada el pasado octubre.
De cara a los próximos Sanfermines, el sindicato lanza una pregunta directa al consistorio: "¿Este año el Ayuntamiento optará por las soluciones policiales, o permitirá que la crítica política pueda tener lugar en la procesión?".
Festival 'JOTA-KE' el 23 de mayo
Como respuesta a las sanciones, el Sindicato Socialista de Vivienda ha organizado junto a los colectivos artísticos Arepas, Las de Kardo e Iruinyard el festival solidario JOTA-KE, que se celebrará el próximo sábado 23 de mayo en el puente de San Jorge. El evento busca, según los organizadores, "impulsar la solidaridad de clase ante la represión y difundir un discurso contra la censura".




