Pamplona ha acogido este domingo a mediodía una multitudinaria manifestación contra las macroplantas de biometanización previstas en Navarra. Más de 1.500 personas, muchas de ellas llegadas en autobús desde los municipios afectados, han recorrido las calles del Casco Viejo desde Baluarte hasta el Palacio de la Diputación, en la avenida Carlos III, donde la concentración ha concluido con la lectura de un comunicado conjunto.
La protesta es el último eslabón de una intensa campaña vecinal iniciada hace casi un año, cuando la mayoría de la población afectada desconocía la existencia de estos proyectos. Las plataformas STOP MACROPLANTAS BIOGÁS han organizado charlas informativas en localidades como Viana, Los Arcos, Sesma, Lodosa, Mendavia, Arróniz, Cintruénigo, Estella o Andosilla, con una participación de más de 1.000 personas. A ello se suma la presentación de cerca de 15.000 alegaciones contra los distintos macroproyectos.
La moratoria aprobada, "descafeinada"
El detonante de la manifestación de hoy es la insatisfacción con la moratoria aprobada por el Parlamento navarro en octubre de 2025. Las plataformas habían solicitado una paralización de dos años para las 17 macroplantas previstas en Navarra, con el objetivo de llevar a cabo una planificación democrática y participativa. Sin embargo, la moratoria aprobada dejó fuera dos de los proyectos más contestados: los de Arróniz y Sesma.
Angela Marín, de la plataforma de Viana, ha sido una de las portavoces al final de la marcha. "Se mantiene la incertidumbre y la amenaza sobre nuestros pueblos. Por un lado, nuevas empresas siguen llamando a las puertas de los ayuntamientos. Por otro, el Departamento no desautoriza definitivamente las plantas de Arróniz y Sesma, y tampoco da muestras claras de querer corregir el camino llevado hasta ahora", ha afirmado.
Paula Cabezón, de la plataforma de Arróniz, ha intervenido en euskera para denunciar que "bajo el disfraz de la transición energética, la modernidad y el desarrollo se esconden intenciones no tan limpias: el ansia de beneficio, la violencia territorial y el extractivismo más salvaje con cobertura institucional".
Tres exigencias al Gobierno foral
El 27 de abril, la Coordinadora que agrupa a las plataformas de Viana, Los Arcos, Lodosa, Sesma, Arróniz, Mendavia, Cintruénigo, Sartaguda y Murillo el Cuende registró ante el Parlamento navarro un escrito dirigido a los grupos políticos con tres demandas concretas.
La primera, aprobar una moratoria real de dos años que permita conocer las necesidades locales, la participación de los sectores afectados y el desarrollo de una normativa específica con mecanismos de control eficaces. La segunda, reconocer la protección del suelo agrícola y los acuíferos como cuestión de máximo interés general, por encima de los intereses de grandes grupos energéticos. La tercera, desarrollar un modelo de proximidad que responda realmente a las necesidades del sector agroganadero, al que las plataformas reconocen como "parte fundamental de la vida y el desarrollo de nuestros pueblos".
El comunicado ha concluido con un mensaje que resume la posición del movimiento: "El agua no se vende. La tierra no se sacrifica. Y Navarra no está en venta."



