Pamplona Actual

Chivite defiende en el Parlamento que la sanidad navarra no está "en situación grave"

Domínguez cifra en más de ocho millones las consultas de atención primaria en 2025 y destaca que Navarra lidera la cobertura MIR en medicina de familia

Chivite y Domínguez y Esparza en primer plano

Una vista general de la comisión

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y el consejero de Salud, Fernando Domínguez, comparecieron este miércoles ante la Comisión de Régimen Foral del Parlamento para responder a la petición de UPN de explicar la situación de la sanidad navarra. El portavoz del partido, Javier Esparza, había abierto la sesión con un diagnóstico demoledor. Chivite lo rechazó de plano.

La presidenta reconoció que los problemas de accesibilidad —tanto en atención primaria como especializada— son el principal reto del sistema, pero negó que la situación sea grave. "Una cosa es que haya problemas y otra cosa es que la situación del sistema sanitario navarro sea grave, porque no es así", afirmó, insistiendo en que la ciudadanía está atendida, especialmente en situaciones urgentes y graves.

Chivite enmarcó los retos del sistema en un contexto de cambio demográfico y tecnológico que afecta a toda España y anunció que el Gobierno trabaja en tres frentes: la nueva Ley Foral de Salud, el enfoque comunitario de la atención primaria y la mejora de la accesibilidad. Sobre esta última, destacó la puesta en marcha esta misma semana de un nuevo sistema de citación que busca eliminar la necesidad de acudir a primera hora a los centros de salud a buscar cita.

Con tono más político, la presidenta advirtió a UPN de que si de verdad le preocupa la sanidad navarra debería apoyar las medidas legislativas del Gobierno: "No vaya a resultar que todo esto sea un teatrillo para intentar desgastar al Gobierno cuando en realidad lo que quieren es privatizar, como están haciendo en otras comunidades".

Domínguez: más de ocho millones de consultas y liderazgo MIR

El consejero Fernando Domínguez intervino a continuación y aportó datos de actividad asistencial de 2025: más de 268.000 urgencias atendidas, más de 53.500 intervenciones quirúrgicas, casi un millón de consultas especializadas y más de ocho millones de consultas en atención primaria. Sobre la huelga médica, explicó que el conflicto se ha apaciguado: la última semana de paro solo fue secundada por 39 profesionales, en torno al 1,7% del colectivo.

Tras varias reuniones con jefes de servicio del Hospital Universitario de Navarra y con el Sindicato Médico, Domínguez aseguró que el clima es de "cordialidad" y que los propios jefes de servicio le trasladaron tres peticiones unánimes: alejar la situación del foco mediático y político, reconocer su labor profesional y preservar la confianza de la ciudadanía en los médicos. "El sistema no va a fallar a la ciudadanía cuando la necesite", subrayó.

En cuanto al atractivo de Navarra para los médicos en formación, el consejero destacó que con casi la mitad de los aspirantes MIR aún por elegir plaza, el sistema navarro ya ha cubierto más del 82% de las plazas ofertadas, y en medicina de familia lidera el proceso de asignación estatal con el 62,5% de plazas adjudicadas, por delante de Cantabria y el País Vasco.

Esparza: del primer al decimotercer puesto en el barómetro sanitario

El portavoz de UPN abrió la sesión con una batería de datos que presentó como objetivos e irrebatibles. Navarra era la primera comunidad en el barómetro sanitario en 2015 y hoy ocupa el puesto decimotercero; la lista de espera ha crecido en 24.131 personas desde el inicio del mandato de Chivite; y la espera media es de 152 días, frente a los 49 del País Vasco o los 32 de La Rioja. El 80% de las personas en lista de espera sin cita ignoran cuánto tiempo tendrán que aguardar.

Esparza acusó al Gobierno de intentar maquillar estadísticamente las listas de espera derivando consultas entre especialistas y eliminando cinco especialidades del cómputo oficial, lo que habría permitido retirar artificialmente 28.000 consultas de dermatología al año. "En lugar de preocuparse de la gente, se preocupan de lo que les daña políticamente", afirmó.

El portavoz leyó además el testimonio de un director de centro de salud que critica el nuevo sistema de citación por haber sido impuesto sin consultar a los equipos directivos y por dejar sin margen de agenda para las revisiones de pacientes crónicos: "Los profesionales quieren recursos, apoyo y gestión. Lo que no quieren es que la vida siga igual porque esto va a peor", concluyó Esparza.

 

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