Servicios Ecológicos Navarra (SEN) ha logrado lo que ninguna otra empresa de su sector había conseguido en España: compensar el cien por cien de sus emisiones de carbono de alcance 1 y 2, es decir, tanto las generadas directamente por su actividad como las asociadas a la energía que consume. El reconocimiento llega en forma del sello "Calculo, reduzco y compenso", otorgado por la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio para la Transición Ecológica.
La certificación no ha llegado de un día para otro. Detrás hay casi cinco años de auditorías, cambios operativos e inversiones: renovación de flota con vehículos de tecnología Euro 6, instalaciones de autoconsumo energético y mejoras de eficiencia en sus plantas. El resultado es también una reducción del 22,34% en la intensidad de emisiones entre el trienio 2022-2024 respecto al periodo anterior.
Plantar árboles en Navarra, no comprar créditos en el mercado
Una parte significativa de la estrategia de compensación de SEN se ha materializado en proyectos con impacto local. La empresa participó en el Bosque CPEN de Legarda, una iniciativa público-privada para regenerar 21,37 hectáreas de monte afectadas por los incendios de 2022, donde se plantaron más de 35.000 árboles. Se estima que ese sumidero absorberá 30.816 toneladas de CO2 en los próximos cincuenta años, más que toda la huella de carbono acumulada del municipio en ese mismo periodo.
"Compensar no consiste en comprar créditos y ya está. Queríamos que tuviera un impacto real aquí, en Navarra, ayudando a recuperar territorio, biodiversidad y ecosistemas", explica el presidente de la compañía, Alejandro Guindano.
Una ventaja competitiva para sus clientes
Más allá del valor medioambiental, SEN enmarca este hito en una lógica de negocio clara. Las exigencias regulatorias europeas en materia de descarbonización obligan a las empresas a acreditar progresivamente la reducción de emisiones en toda su cadena de suministro, lo que convierte a los proveedores neutros en carbono en un activo para sus clientes industriales.
"Hoy nuestros clientes no solo buscan un gestor de residuos eficaz; también necesitan colaboradores que les ayuden a reducir el impacto ambiental de toda su cadena de valor", señala Guindano. Su gerente, Jorge Acín, añade que la sostenibilidad "también es una manera de construir una empresa más sólida y más competitiva".
La compañía, con más de un siglo de trayectoria y sedes en Pamplona, Cintruénigo, Vitoria, Logroño y Barcelona, ya trabaja con el objetivo de ir más allá de la neutralidad y alcanzar en los próximos años escenarios de sobrecompensación de carbono.


