El impacto de la inteligencia artificial en el canal mediador y el modelo actual de intermediación de seguros centraron el debate de un desayuno organizado este viernes por la mañana por el Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra en el Casino Eslava de la plaza del Castillo. Al encuentro, que se prolongó hora y media, asistieron miembros de la Junta Directiva del Colegio junto a representantes de Allianz, Asefa, AXA, Caser, DKV, Helvetia, Lagun Aro, Mutuavenir, Occident, Reale y Zurich.
La IA ya está transformando el sector
Fue Roberto Ortega, de Zurich, quien abrió el debate al afirmar que la inteligencia artificial es una herramienta que agiliza y simplifica el trabajo del mediador. Alfonso Contín, de Allianz, añadió que permitirá anticipar tanto el descontento de un cliente como oportunidades de negocio. Alberto Terroba, de AXA, concretó los cambios ya perceptibles: mejor triaje de siniestros, gestión más eficiente, detección de fraude más precisa y cálculo preliminar de daños más exacto.
La presidenta del Colegio de Navarra, María Castañeda, consideró que la herramienta permite optimizar procesos y liberar tiempo para el asesoramiento, aunque subrayó que los profesionales tienen la responsabilidad de "educar" a esa tecnología. El vicepresidente, Rafa Martinicorena, aportó un matiz importante: todavía hay clientes que no confían en la IA y siguen buscando el consejo de un profesional.
El mediador tiene futuro, si se adapta
La pregunta sobre si la profesión se siente amenazada recorrió la sala, pero el consenso fue claro. Para Terroba, el mediador que sepa trabajar con la IA no solo sobrevivirá, sino que crecerá. Javier García, de Mutuavenir, lo expresó en términos más directos: alguien tiene que dirigir el barco, y quien mejor adapte la tecnología a su negocio se impondrá.
Óscar Sánchez, de Reale, recordó que el sector trabaja en servicios, y que la IA puede resolver ciertas cuestiones, pero no el problema concreto de un cliente. Gorka Marcos, de Asefa, subrayó que el consumidor actual sigue demandando una interacción humana con corredurías y agentes.
El mundo rural, un nicho con lógica propia
El debate sobre el modelo de mediación puso de relieve la singularidad del mercado navarro. Aunque la tendencia general apunta a una concentración del sector, la existencia de numerosos núcleos rurales mantiene vigente el papel de las agencias y corredurías medianas y pequeñas. Miriam Arnedo, secretaria del Colegio, lo explicó desde su propia experiencia: en el entorno rural, el cliente busca a la persona más que a la compañía, y valora la cercanía, la empatía y la disponibilidad.
Relevo generacional, la asignatura pendiente
Uno de los puntos de mayor preocupación fue la escasa atracción que la profesión ejerce entre los jóvenes. Los participantes apuntaron al desconocimiento de la profesión, a su imagen de sector tradicional y a años de escasa profesionalización como factores que dificultan el relevo. Guillermo Nuin, vocal de la Junta Directiva, criticó además la falta de incentivos desde el ámbito educativo para acercar las empresas del sector a los estudiantes.
Pese a ello, el tono del encuentro fue optimista. Gorka Burguete, vocal del Colegio, resumió el sentir común: se trata de una profesión que te mantiene vivo.


