El calor ya está aquí antes de tiempo. Con varios puntos de Navarra rozando los 35 grados en los últimos días —cifras inusuales para finales de mayo—, el Gobierno foral activó el 16 de mayo su plan de prevención frente a las altas temperaturas y la contaminación del aire. Esta mañana, la directora gerente del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), Mª Ángeles Nuin, ha presentado las novedades del plan a los departamentos, entidades locales y organismos implicados en su aplicación.
Umbrales más altos por los veranos recientes
Una de las principales novedades de este año es la actualización de las temperaturas umbral, aquellas a partir de las cuales se observa un incremento de la mortalidad. Al incorporar a los cálculos los ejercicios más calurosos de los últimos años, los límites han subido en todas las zonas. El Ministerio de Sanidad ha fijado los nuevos valores: 31,1ºC para la Vertiente Cantábrica, 32,2ºC para el Pirineo, 36,0ºC para el Centro de Navarra y 36,9ºC para la Ribera del Ebro.
127 afectados y dos muertos en 2025
Los datos del año pasado sirven de aviso. Entre mayo y septiembre de 2025 se emitieron 17 alertas por calor, que sumaron 42 días de aviso activo. La Ribera fue la zona con más alertas (16); el Pirineo, la que menos (6).
Se notificaron 127 casos de patología asociada al calor —76 hombres y 51 mujeres—, un 21% más que en 2024. Cuatro de ellos requirieron ingreso hospitalario y dos personas fallecieron por golpe de calor. Contra lo que podría pensarse, el grupo de edad más afectado no fue el de los mayores: el 66,1% de los casos correspondió a personas de entre 19 y 64 años. En cuanto a la actividad que realizaban, un 32,3% estaba trabajando, un 22,8% paseando o tomando el sol en horas de calor intenso, y un 21,3% haciendo ejercicio físico al aire libre.
El riesgo del calor temprano
El ISPLN advierte de que los episodios de calor que se producen antes de lo habitual son especialmente peligrosos. El organismo necesita tiempo para adaptarse a las altas temperaturas y activar sus mecanismos de termorregulación; cuando la subida es brusca, esos mecanismos pierden eficiencia y aumenta el riesgo de deshidratación, calambres, agotamiento y golpe de calor, sobre todo en los grupos más vulnerables: mayores de 65 años, enfermos crónicos, lactantes y menores de 4 años, embarazadas y trabajadores expuestos al calor en el exterior.
Recomendaciones y campaña de comunicación
Salud Pública recuerda las pautas básicas: evitar la calle y el esfuerzo físico en las horas centrales del día, beber agua sin esperar a tener sed, prescindir de bebidas alcohólicas y azucaradas, y llevar ropa holgada y ligera. En el ámbito laboral, se recomienda planificar las tareas más pesadas en las horas de menos calor, garantizar zonas de sombra y climatización, y cesar la actividad ante los primeros síntomas de golpe de calor.
Para reforzar la conciencia social, este verano se relanza la campaña 'Cabeza fría contra el calor / Burua hotz beroaren aurka', que aparecerá en marquesinas, radios, transporte urbano comarcal, la estación de tren de Tudela y tres edículos de aparcamientos municipales de Pamplona.
El plan incluye desde 2024 también el seguimiento de la contaminación atmosférica, dado que las altas temperaturas agravan la formación de ozono troposférico y favorecen las intrusiones de polvo sahariano. El ISPLN monitorizará la calidad del aire a través de las previsiones de la Aemet y los datos de las 11 estaciones de la red navarra de calidad del aire.
Fuente: Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) / Gobierno de Navarra



