Pamplona vive cada año una cuenta atrás silenciosa pero inconfundible: cuando los operarios de la carpinteria Hermanos Aldaz comienzan a clavar los primeros tablones del vallado, San Fermín ya no queda tan lejos. Ese momento llegará el próximo lunes 1 de junio, cuando a las 10 de la mañana arranquen los trabajos de instalación en la bajada del callejón del Paseo Hemingway. Con ellos, la ciudad empieza a transformarse físicamente para acoger la Feria del Toro 2026.
Un engranaje de 900 postes, 2.700 tablones y 80 puertas
Los trabajos corren a cargo de Carpintería Hermanos Aldaz Remiro, empresa que lleva instalando y manteniendo el vallado del encierro desde 1992 por encargo de la Casa Misericordia de Pamplona. No es una tarea menor: el sistema completo, que abarca tanto el tramo del encierrillo desde los Corrales del Gas como el recorrido del encierro propiamente dicho, está formado por 900 postes, 2.700 tablones y 80 puertas, además de todo el entramado interior de la Plaza de Toros.
La infraestructura se renueva de forma continua. Cada año se reponen más de un 2% de los elementos de madera —postes, puertas, tablones y burladeros— para garantizar que el vallado esté en perfectas condiciones de seguridad el día que los toros salgan de los corrales.
Las entradas, a la venta desde el lunes
En paralelo al inicio de las obras, el lunes 1 de junio quedará habilitada la venta online de entradas para presenciar el espectáculo del encierro en la Plaza de Toros, correspondiente a las ocho jornadas del 7 al 14 de julio. Los billetes podrán adquirirse a través de las páginas www.feriadeltoro.com y www.encierro.es.
La Casa Misericordia de Pamplona recomienda no apurar la compra. Y con razón: en los pasados Sanfermines de 2025, las 19.000 localidades disponibles cada mañana se agotaron en las jornadas previas a cada encierro, lo que dejó a numerosos aficionados sin poder acceder al graderío. La demanda es, año tras año, muy superior a la oferta, por lo que reservar la entrada con varios días de antelación se ha convertido en una necesidad para quienes quieran vivir el encierro desde dentro de la plaza.



