El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán León ha roto este jueves su silencio público con un comunicado firmado en Milagro, su localidad natal, en el que niega de forma categórica cualquier vinculación con los hechos que le atribuyen las diligencias previas 150/2025 instruidas en el Tribunal Central de Instancia. Es la primera vez que el político navarro se pronuncia tras semanas de informaciones basadas en atestados de la Unidad Central Operativa (UCO) que le sitúan en el centro de una presunta trama.
Negativa total y denuncia de una investigación paralela
Cerdán comienza su declaración con lo que califica como "la más absoluta y radical negativa" a cualquier hecho delictivo que se le atribuya en este procedimiento. Pero va más allá: señala que ya fue citado como testigo por el magistrado de la plaza 9 del mismo tribunal sobre los mismos hechos, y que tras meses de instrucción su estatus procesal nunca cambió. "A día de hoy nadie ha dado explicación del motivo de la necesidad —y legalidad— de una segunda investigación paralela", subraya en el texto.
Sin vínculos con el grupo "Hirurok"
Sobre la supuesta relación con el grupo conocido como "Hirurok", Cerdán es tajante: niega cualquier vínculo orgánico o de superioridad jerárquica y afirma que no existe "mensaje o comunicación alguna" emitida por él que permita sostener esa vinculación.
El fantasma del ingreso en prisión y el informe que nunca llegó
El comunicado recupera los hechos del año pasado, cuando Cerdán fue detenido e ingresó en prisión acusado de haber cobrado un mínimo de cinco millones de euros. Aquella acusación debía respaldarse con un informe patrimonial elaborado por la propia UCO que, según el político navarro, "un año después, no ha sido emitido todavía". Lo señala como ejemplo de lo que describe como una metodología policial invertida: no se investigan hechos con apariencia delictiva para encontrar responsables, sino que "se seleccionan objetivos y luego se dirigen operaciones abiertas contra ellos" para encontrar algo que dañe su imagen pública.
"El objetivo es destrozar personas"
En el punto más duro del escrito, Cerdán acusa directamente a "sectores del Estado" de utilizar la maquinaria judicial y policial para destruir la honorabilidad de ciudadanos que consideran incómodos. Cita como prueba la sucesión de asuntos en los que ha aparecido su nombre en los últimos años —mascarillas, obra pública, financiación ilegal del partido, el grupo Hirurok y ahora la SEPI— y concluye que esa acumulación solo tiene sentido si la finalidad no es investigar delitos, sino minar su credibilidad.
Presunción de inocencia y hostigamiento familiar
Cerdán cierra el comunicado reivindicando su inocencia y la presunción de inocencia como "valor esencial en una sociedad democrática". También anuncia que mantendrá su negativa a responder preguntas de medios en la calle o frente a su domicilio, y lanza una interpelación directa a quienes practican ese tipo de cobertura: "Quizás puede evaluarse la necesidad de acosarme, a mí y a mi familia, permanentemente cámara en mano".



