Pamplona Actual

Juan Cruz Alli presenta ante la ponencia de reforma de la LORAFNA un proyecto de nueva ley del amejoramiento

El jurista e historiador, que participó como asesor en la negociación del Amejoramiento en los años ochenta, defiende una renovación profunda del texto de 1982

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

  • Juan Cruz Alli, en la ponencia

El expresidente del Gobierno de Navarra Juan Cruz Alli Aranguren compareció ante la ponencia parlamentaria constituida para estudiar la actualización de la LORAFNA y su adecuación a la realidad social y al sentir de la ciudadanía navarra del siglo XXI. Alli, doctor en Derecho e Historia y presidente foral entre 1991 y 1995, presentó un texto articulado que va más allá de una reforma puntual del Amejoramiento de 1982 y plantea, en la práctica, una nueva ley orgánica que sustituya al texto vigente.

Un texto de nueva planta

El compareciente justificó su propuesta en la evolución experimentada por la sociedad navarra en los últimos cuarenta y cinco años, invocando el principio jurídico de que las normas deben adecuarse a la realidad que regulan. Alli, que participó en su día como asesor del entonces presidente de la Diputación, Gabriel Urralburu, en la negociación del Amejoramiento, consideró que aquel texto cumplió su objetivo histórico de recuperar y mejorar el régimen foral en el marco de la Constitución de 1978, pero que el ciclo que abrió está agotado.


Su propuesta se articula en torno a tres grandes bloques: una memoria explicativa de la evolución del régimen foral y de las razones de la reforma; el texto articulado propiamente dicho, que incluye un título preliminar, un catálogo de derechos, deberes y principios rectores, la regulación de las instituciones y un extenso apartado competencial; y un índice analítico de detalle.

Del Amejoramiento al autogobierno

Uno de los elementos más llamativos de la propuesta es el cambio de denominación. Alli propone abandonar la referencia al Amejoramiento y a la reintegración foral para hablar de autogobierno del pueblo navarro, que sería el protagonista central del nuevo texto. En su exposición subrayó que en la LORAFNA vigente el pueblo navarro apenas aparece mencionado una vez, cuando se dice que el Parlamento lo representa, y que esa ausencia debe corregirse tanto en términos democráticos como simbólicos.

El expresidente también planteó que la iniciativa de reforma debería partir del Parlamento foral y no del Gobierno, dado que la cámara es el órgano que representa directamente a la ciudadanía.

Competencias, euskera y área metropolitana

En materia competencial, Alli abogó por una descripción detallada de competencias y submaterias, siguiendo el modelo del Estatuto de Cataluña y la doctrina que extrajo la sentencia del Tribunal Constitucional sobre ese texto. Su argumento es que la vaguedad de los conceptos jurídicos indeterminados ha servido históricamente para que el Constitucional realice interpretaciones restrictivas del autogobierno navarro, y que una mayor precisión podría actuar como blindaje frente a esa tendencia.

En cuanto a la lengua, el expresidente propone reconocer el castellano y el euskera como lenguas propias y oficiales en todo el territorio de la Comunidad Foral, remitiendo a una ley foral institucional, aprobada por mayoría absoluta, la regulación del régimen de oficialidad conforme a la realidad sociolingüística actual, que según afirmó ha superado ampliamente la zonificación establecida por la ley del euskera de 1986.

Alli también planteó la creación de un área metropolitana de Pamplona con una única entidad administrativa, que integraría los municipios de la cuenca en una sola estructura de gestión. Reconoció que se trata de una propuesta políticamente difícil, pero la defendió desde criterios de racionalidad en la planificación y la prestación de servicios públicos, señalando como ejemplo las deficiencias que genera la actual fragmentación municipal en zonas como Ripagaña.

La Transitoria Cuarta y los plazos

Respecto a la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, Alli incluyó en su texto una regulación detallada del procedimiento para su eventual activación, sin pronunciarse sobre la conveniencia política de hacerlo. Se limitó a señalar que es una norma constitucional con el mismo rango que el resto de la Constitución y que, si algún día una mayoría parlamentaria decide ponerla en marcha, el procedimiento debería estar regulado.

Sobre los plazos, el expresidente fue escéptico acerca de que la reforma pueda culminarse en la presente legislatura, dado que la iniciativa del Parlamento tendría que ser asumida por el Gobierno de Navarra y negociada con el Gobierno del Estado, ambos en fase avanzada de sus respectivos mandatos. Instó sin embargo a los grupos a alcanzar al menos un dictamen que sirva de base de trabajo para la siguiente legislatura y evite comenzar de cero.

Respuesta de los grupos

Los grupos parlamentarios acogieron la comparecencia con tono generalmente elogioso hacia el trabajo presentado, aunque con posiciones divergentes en los aspectos más controvertidos. Unión del Pueblo Navarro descartó la cooficialidad del euskera en todo el territorio y reafirmó su objetivo de derogar la Transitoria Cuarta.

El Partido Socialista valoró positivamente el proceso de la ponencia pero se mostró también contrario a la cooficialidad lingüística. EH Bildu y Geroa Bai respaldaron la propuesta sobre el euskera y coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un dictamen concreto.

El Partido Popular defendió igualmente la derogación de la Transitoria Cuarta e insistió en la necesidad de partir del máximo consenso.

Contigo-Zurekin subrayó la importancia de dotar la reforma de una visión de futuro y urgió a los grupos a concretar los ámbitos de acuerdo antes de que finalice la legislatura.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN