El Ayuntamiento de Pamplona ha dictado una resolución que limita las obras e instalaciones en la vía pública en ciertas áreas de la ciudad de cara a los próximos Sanfermines. Con el propósito de asegurar que las actividades particulares no interfieran con el desarrollo habitual de las festividades, se ha establecido que la apertura de zanjas y la instalación de andamios, vallados, grúas y contenedores en suelo público deben finalizar o retirarse antes del 30 de junio y no reanudarse o reinstalarse hasta el 15 de julio.
Restricciones en el Casco Antiguo y Ensanches de Pamplona
Esta normativa afecta al Casco Antiguo en su totalidad, así como a zonas específicas del Primer y Segundo Ensanche. Las áreas concretas incluyen la delimitada por la calle Bosquecillo, parque Antoniutti, cuesta de la Reina, plaza Juan XXIII, avenida del Ejército, avenida Conde Oliveto, avenida Baja Navarra y calle Media Luna. También se incluye la avenida Carlos III en su totalidad, la zona conformada por la plaza de la Libertad, parque de Serapio Esparza y parte de la calle Aoiz, así como la plaza de la Cruz, la calle Yanguas y Miranda, y la plaza de los Fueros.
Aparte de estas zonas, las restricciones también se aplican a todas las vías de acceso a la ciudad y arterias principales en relación con las licencias de apertura de zanjas. Las obras en ejecución en estas áreas deberán contar con un cierre adecuado a la línea de fachada en planta baja durante el periodo de prohibición establecido.
Medidas para preservar el desarrollo normal de las fiestas
El objetivo principal de estas medidas es garantizar que las obras no interfieran con el flujo y desarrollo normal de las fiestas de San Fermín. Estas celebraciones son un evento significativo en Pamplona, atrayendo a miles de visitantes cada año, y cualquier interrupción en la infraestructura podría afectar negativamente tanto a los residentes como a los turistas.
La decisión del Ayuntamiento busca coordinar las actividades urbanas con el calendario festivo, asegurando que la infraestructura de la ciudad esté en condiciones óptimas para recibir el gran número de personas que asisten a los eventos. Las restricciones se implementan para minimizar los inconvenientes y asegurar que las festividades se desarrollen sin contratiempos.








