La Sección Primera de la Audiencia de Navarra ha condenado a 4 años y 9 meses de prisión a un conductor que, al detectar un control de seguridad ciudadana en Pamplona, decidió no detenerse y emprendió una huida a gran velocidad realizando maniobras peligrosas por varias calles de la ciudad. En el vehículo llevaba 78,18 gramos de anfetamina, 2,46 gramos de éxtasis y 0,52 gramos de cannabis.
El copiloto, que abandonó el coche a pie una vez detenido el vehículo, arrojó en un aparcamiento cercano una bolsa blanca con las mencionadas sustancias. Por estos hechos ha sido condenado a 3 años y 3 meses de prisión.
Cinco delitos para el conductor
La sentencia, dictada de conformidad tras un acuerdo entre la fiscalía y las defensas, declara probados hechos constitutivos de cinco delitos por parte del conductor: conducción temeraria, castigada con 9 meses de prisión; negativa a someterse a las pruebas de detección de estupefacientes, con 6 meses; atentado a agente de la autoridad, con otros 6 meses; tráfico de drogas que causan grave daño a la salud, con 3 años; y lesiones leves, sancionadas con una multa de 240 euros.
El copiloto, por su parte, ha aceptado las penas propuestas por los delitos de tráfico de estupefacientes, 3 años, y resistencia a la autoridad, 3 meses. En ambos casos, el tribunal ha apreciado la atenuante de toxicomanía.
La persecución, en la rotonda de Fernando Remacha
Los hechos se remontan al 2 de octubre de 2025, sobre las 19.15 horas, cuando el procesado circulaba por la rotonda de la calle Fernando Remacha. Al percatarse de la presencia de un control de la Policía Foral, aceleró y desobedeció las indicaciones de los agentes, que tuvieron que apartarse para evitar ser atropellados.
Los policías iniciaron entonces la persecución del turismo, que llevó a cabo maniobras calificadas en la sentencia como peligrosas y generó un riesgo elevado en la zona, con peligro de colisión con otros vehículos, obligando a otros conductores a realizar maniobras evasivas.
Una vez interceptado el coche, el conductor intentó zafarse de los agentes a base de codazos y golpes, resistiéndose y forcejeando con uno de los policías, que finalmente procedió a su detención. Este agente resultó lesionado y será indemnizado con 2.900 euros, 2.000 por las secuelas y 900 por las lesiones.
Ya detenido, el procesado se negó a someterse a una segunda prueba de detección de drogas, después de que la primera hubiera dado positivo en cannabis, cocaína, anfetamina y metanfetaminas. Según recoge la sentencia, presentaba síntomas de conducir bajo la influencia de sustancias, además de una actitud agresiva e insultante hacia los agentes.
La huida del copiloto
El copiloto, mientras tanto, escapó del vehículo con los estupefacientes, que terminó arrojando en un parking próximo. Los agentes que lo persiguieron le ordenaron en repetidas ocasiones que se detuviera, órdenes que ignoró mientras persistía en su fuga.
La resolución judicial añade que, en el momento de los hechos, ambos condenados tenían levemente afectadas sus facultades cognitivas y volitivas por el consumo de drogas. La Audiencia ha acordado la suspensión de la pena de prisión impuesta al copiloto, condicionada a que no vuelva a delinquir en un plazo de tres años y a que continúe con el tratamiento de deshabituación que ya había iniciado.







