La Vuelta al Castillo presenta este año una imagen distinta a la habitual en la zona más próxima a la estación de autobuses de Pamplona, en los glacis de la Ciudadela. El espacio, que cada San Fermín se llena de miles de personas y cuadrillas para contemplar los fuegos artificiales sobre un manto de césped, luce ahora cubierto por una mezcla de arena y tierra compactada, con un aspecto que dista notablemente del que ofrecía en años anteriores.
La razón de esta transformación provisional está en las obras de impermeabilización de la cubierta de la estación de autobuses, que discurre bajo esta zona del glacis. Los trabajos no estarán completamente terminados antes del inicio de las fiestas, según ha explicado el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea, quien ha detallado el acuerdo alcanzado con la empresa adjudicataria para garantizar que el espacio esté, pese a todo, en condiciones de acoger el público durante los fuegos artificiales.
Sembrar en junio, un fracaso anunciado
Según ha explicado Abaurrea, la decisión de posponer la fase final de los trabajos, la extensión de tierra vegetal y la siembra del césped, responde a un motivo estrictamente práctico. Sembrar en junio, justo antes de que miles de personas ocupen el espacio durante nueve días de fiesta, habría condenado la plantación al fracaso antes incluso de que pudiera arraigar.
Por ese motivo, la empresa encargada de la obra ha optado por extender y compactar la tierra, de forma que el glacis resulte utilizable durante San Fermín, aunque sin la cubierta vegetal habitual. La siembra definitiva se llevará a cabo una vez concluidas las fiestas, lo que permitirá disponer del tiempo necesario para que la vegetación arraigue correctamente antes de la llegada del otoño.
"La gran fachada" de los fuegos artificiales
El concejal de Urbanismo ha recordado que el glacis de la Ciudadela constituye lo que ha definido como la gran fachada de los fuegos artificiales, un espacio de especial valor para la ciudad que el Ayuntamiento se ha comprometido a mantener disponible durante las fiestas, pese al estado provisional en el que se encuentra mientras avanzan las obras de impermeabilización.







