El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha recomendado a toda la población, y especialmente a las personas más vulnerables, extremar la precaución ante las altas temperaturas previstas para los próximos días, coincidiendo con la celebración de numerosos actos festivos y el inicio de los Sanfermines de Pamplona y de Lesaka.
Según las previsiones facilitadas por el Ministerio de Sanidad y la Agencia Estatal de Meteorología, las temperaturas serán elevadas en toda Navarra y seguirán subiendo a partir del domingo. El lunes 6 y el martes 7 de julio, el termómetro podrá llegar a los 40 grados en el centro de Navarra y en la Ribera, mientras que en la Vertiente Cantábrica y el Pirineo rondará los 37 grados.
De cara a mañana sábado se espera la activación de la alerta roja sanitaria en la Vertiente Cantábrica y de la alerta naranja en el Pirineo navarro y la Ribera del Ebro, una situación que se extenderá al centro de Navarra el domingo 5 de julio.
Más agua, menos alcohol y protección solar
Ante este escenario, y teniendo en cuenta el calendario festivo de los próximos días, el ISPLN apela a la responsabilidad individual y colectiva. El organismo recuerda la importancia de beber más agua y moderar el consumo de alcohol, ya que este último contribuye a la deshidratación y altera la percepción de los síntomas del calor, aumentando el riesgo de sufrir un síncope o un golpe de calor. También aconseja protegerse del sol y buscar espacios frescos.
A las entidades locales, el instituto les recomienda evitar la organización de actos en las horas centrales del día, especialmente aquellos dirigidos a personas mayores o menores de 4 años, así como garantizar la disponibilidad de agua en distintos puntos del municipio y habilitar zonas de sombra y puntos de refresco para los asistentes.
En el ámbito laboral, el ISPLN aconseja planificar las tareas más pesadas para los momentos de menor calor, asegurar el acceso a agua, comprobar el correcto funcionamiento de la climatización y ventilación en interiores, habilitar sombra en exteriores y vigilar de manera especial la salud de los trabajadores más vulnerables ante temperaturas extremas.
El exceso de calor puede provocar una respuesta fisiológica insuficiente que altere las funciones vitales, con síntomas como calambres, agotamiento, deshidratación o enrojecimiento de la piel. El instituto advierte de que, si estos síntomas persisten tras cesar la exposición al calor, o si aparecen alteraciones de la conciencia, pulso rápido y débil o respiración rápida y superficial, es necesario avisar al 112 para evitar un posible golpe de calor.
83 casos desde mayo, el triple que el año pasado
Desde la activación del Plan de prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas y de la contaminación del aire en Navarra, el pasado 16 de mayo, se han comunicado al ISPLN 83 casos de patología asociada al calor, frente a los 23 registrados en las mismas fechas del año anterior.
Del total de casos declarados este año, el 59% corresponde a hombres y el 41% a mujeres. Por edades, el 41% tiene entre 36 y 64 años, seguido de las personas mayores de 65, que suponen el 27% de los casos. En torno al 37% se produjo durante la actividad laboral, el 32% mientras se realizaban actividades de ocio al aire libre sin ejercicio físico, como pasear o tomar el sol, y un 10% durante la práctica de ejercicio. El instituto destaca que el 42% de los casos no presentaba factores de riesgo previos, el 12% se encontraba en espacios con mala climatización, el 7% tenía una enfermedad crónica grave y alrededor del 5% había consumido alcohol.
El ISPLN insiste en que el calor afecta a toda la población, aunque existen factores personales, ambientales, laborales o sociales que intensifican sus efectos, entre los que destacan la edad, la existencia de patologías previas o situaciones fisiológicas de mayor vulnerabilidad, como el embarazo, así como las condiciones de habitabilidad de las viviendas o el acceso a refugios climáticos. Por ello, el instituto subraya también la importancia de la responsabilidad colectiva en el cuidado de las personas con mayor vulnerabilidad frente al calor.







