Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Policía Judiciaria de Portugal, han detenido a tres miembros de una organización criminal dedicada al transporte internacional de grandes cantidades de cocaína entre España y Portugal. Dos de los detenidos fueron arrestados en España, en Torremolinos y Marbella (Málaga), y el tercero en Portugal. A todos ellos se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de sustancias estupefacientes, tenencia ilícita de armas, atentado a agente de la autoridad y contra la seguridad vial, y han ingresado en prisión.
Durante el operativo se registró un inmueble en Torremolinos que la organización utilizaba como punto de almacenamiento de la droga. En total se intervinieron más de 3.300 kilos de cocaína, dos armas largas, un arma corta municionada, dos vehículos, 1.100 euros en efectivo, cámaras fotográficas, un monóculo de visión nocturna y equipos de transmisiones.
El seguimiento de una furgoneta destapó la trama
La investigación se inició el pasado 11 de agosto, cuando la Policía tuvo conocimiento de que una furgoneta transportaba una cantidad indeterminada de sustancia estupefaciente desde Portugal hasta la Costa del Sol. El vehículo circulaba escoltado por un coche que ejercía labores de lanzadera y seguridad, lo que llevó a establecer un dispositivo conjunto entre los cuerpos policiales de ambos países para seguir su recorrido.
Las pesquisas confirmaron que el destino era un inmueble en Torremolinos, donde los agentes observaron la descarga de varios bultos de grandes dimensiones que podían contener droga. Tras dejar la mercancía, la furgoneta emprendió de nuevo el camino hacia Portugal. Minutos después, otro vehículo abandonó la finca y, al darse a la fuga, fue perseguido durante varios kilómetros hasta ser interceptado en Marbella, donde se hallaron 2.000 kilos de cocaína.
De forma paralela, se llevó a cabo la entrada y registro en el inmueble de Torremolinos, donde fue detenido un miembro de la organización que se encargaba de la custodia de la droga. En ese registro se encontraron 1.700 kilos de cocaína y una pistola municionada. Por su parte, la Policía Judiciaria portuguesa interceptó la furgoneta cuando regresaba a España, deteniendo a su conductor e incautando 1.500 kilos de cocaína y dos armas largas.
Tres detenidos y prisión para todos ellos
El dispositivo se cerró el 13 de agosto con la detención de los tres integrantes de la red. Todos ellos han ingresado en prisión, acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de sustancias estupefacientes, tenencia ilícita de armas, atentado a agente de la autoridad y contra la seguridad vial.






