El Tribunal Superior de Justicia de La Rioja ha confirmado la condena de un año de prisión a un hombre por intento de estafa procesal, relacionada con la falsificación de un documento privado. El caso se centra en el impago de 309,43 euros a una procuradora que el acusado contrató para representarlo en un procedimiento laboral. A pesar de los requerimientos por carta, teléfono y medios telemáticos, el acusado no pagó.
Durante el proceso judicial de Jura de Cuentas iniciado por la procuradora, el acusado presentó un escrito de alegaciones en el que afirmaba haber saldado la deuda con su letrado. Para respaldar su afirmación, adjuntó una factura de 2.077,60 euros con una supuesta firma digital del abogado. Sin embargo, el letrado desmintió la autenticidad del documento, lo que llevó a la condena por intento de estafa procesal.
El tribunal destaca los medios utilizados por el acusado
La defensa del acusado alegó que la sentencia no especificaba cómo se falsificó la factura. No obstante, el tribunal subrayó que las pruebas demostraron que el acusado tenía acceso a medios como el correo electrónico y WhatsApp. Además, se determinó que el documento falso fue presentado por el acusado, ya que le beneficiaba en el proceso judicial en detrimento de la procuradora.
A pesar de los intentos del acusado, la procuradora explicó que finalmente pudo cobrar la totalidad del dinero que se le debía. Los magistrados también señalaron que el acusado era consciente de su obligación de pagar por separado tanto a su abogado como a la procuradora, ya que ambos profesionales se lo habían indicado y las facturas eran independientes.











