La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha asegurado en el pleno de este jueves que su Ejecutivo respeta la convocatoria de huelga general del 11 de noviembre y comparte muchas de las reivindicaciones de los sindicatos, entre ellas la vivienda y los salarios dignos. Lo ha hecho en respuesta a una pregunta de EH Bildu sobre las movilizaciones y la situación de la vivienda.
Chivite ha afirmado que la vivienda es la prioridad número uno de la ciudadanía y también del Gobierno. Ha anunciado que la vicepresidenta negocia con dos fondos de inversión la compra de viviendas para el parque público y para proteger a familias vulnerables.
“Esperemos que antes de que finalice este año podamos cerrar un acuerdo”, ha señalado, sin descartar nada. Ha recordado que el presupuesto de 2027 prevé 22 millones de euros para adquirir viviendas y que el plan de inversiones incluye otros 95 millones. También ha citado los más de 13 millones de euros que el Consejo de Ministros aprobó el martes para Navarra, el blindaje por ley de la calificación de vivienda pública y el desarrollo de nuevos suelos, en uno de los cuales podrían empezar a construirse viviendas en 2028.
EH Bildu pide expropiaciones y un SMI propio
La portavoz de EH Bildu, Laura Aznal ha basado su intervención en datos sobre el empobrecimiento por el coste de la vivienda. Según el Nastat, los salarios crecen en la Comunidad Foral tres veces menos que el valor de la vivienda, y según Oxfam Intermón 6.630 personas están en situación de pobreza tras pagar la vivienda en Navarra. Ha informado de que su grupo ha registrado una moción para declarar toda Navarra mercado residencial tensionado y ha pedido al Gobierno que intervenga ante riesgos de desahucio en viviendas de grandes tenedores. Si las negociaciones no dan resultado, ha planteado estudiar la expropiación forzosa prevista en la Ley Foral 10/2010 del Derecho a la Vivienda.
Aznal ha animado además a la sociedad navarra a sumarse a la huelga general para exigir frenar los desahucios, controlar los precios del alquiler, ampliar el parque público y reivindicar un salario mínimo interprofesional propio para Navarra.
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha asegurado en el pleno de este jueves que su Ejecutivo respeta la convocatoria de huelga general del 11 de noviembre y comparte muchas de las reivindicaciones de los sindicatos, entre ellas la vivienda y los salarios dignos. Lo ha hecho en respuesta a una pregunta de EH Bildu sobre las movilizaciones y la situación de la vivienda.
Chivite ha afirmado que la vivienda es la prioridad número uno de la ciudadanía y también del Gobierno. Ha anunciado que la vicepresidenta negocia con dos fondos de inversión la compra de viviendas para el parque público y para proteger a familias vulnerables.
“Esperemos que antes de que finalice este año podamos cerrar un acuerdo”, ha señalado, sin descartar nada. Ha recordado que el presupuesto de 2027 prevé 22 millones de euros para adquirir viviendas y que el plan de inversiones incluye otros 95 millones. También ha citado los más de 13 millones de euros que el Consejo de Ministros aprobó el martes para Navarra, el blindaje por ley de la calificación de vivienda pública y el desarrollo de nuevos suelos, en uno de los cuales podrían empezar a construirse viviendas en 2028.
EH Bildu pide expropiaciones y un SMI propio
La portavoz de EH Bildu, Laura Aznal ha basado su intervención en datos sobre el empobrecimiento por el coste de la vivienda. Según el Nastat, los salarios crecen en la Comunidad Foral tres veces menos que el valor de la vivienda, y según Oxfam Intermón 6.630 personas están en situación de pobreza tras pagar la vivienda en Navarra. Ha informado de que su grupo ha registrado una moción para declarar toda Navarra mercado residencial tensionado y ha pedido al Gobierno que intervenga ante riesgos de desahucio en viviendas de grandes tenedores. Si las negociaciones no dan resultado, ha planteado estudiar la expropiación forzosa prevista en la Ley Foral 10/2010 del Derecho a la Vivienda.
Aznal ha animado además a la sociedad navarra a sumarse a la huelga general para exigir frenar los desahucios, controlar los precios del alquiler, ampliar el parque público y reivindicar un salario mínimo interprofesional propio para Navarra.