El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos-ley de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno. El PP, Vox, Junts y UPN votaron en contra del primero, y el PNV y Coalición Canaria se sumaron al rechazo del segundo.
La primera votación se saldó con 172 votos a favor y 178 en contra, sin abstenciones. La mayoría contraria, formada por los diputados del PP, Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro, impidió convalidar el Real Decreto-ley 26/2026, centrado en la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible.
El texto incluía, entre otras medidas, la prórroga de dos años de determinados contratos de alquiler, la protección frente a desahucios de personas vulnerables, límites a determinadas subidas de renta, medidas contra las compras especulativas de los llamados fondos buitre e incentivos fiscales. Su rechazo supone que estas medidas decaen tras haber estado en vigor poco más de un día.
El segundo decreto cae con 184 votos en contra
La Cámara Baja también tumbó el Real Decreto-ley 27/2026, que regulaba la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual. La votación terminó con 166 votos a favor y 184 en contra, sobre un total de 350 emitidos.
Este segundo texto, de un único artículo, establecía la renovación automática de los contratos de alquiler. Los propietarios tendrían que acreditar una causa justificada para impedir la continuidad del arrendamiento y, en determinados supuestos, indemnizar al inquilino si resolvían el contrato sin una causa prevista en la norma.
Su rechazo estaba anunciado antes del pleno. A los votos negativos de PP, Vox, Junts y UPN se sumaron los de PNV y Coalición Canaria, que habían respaldado el primer texto pero consideraban contraproducente o jurídicamente insegura la renovación automática e indefinida de los alquileres.
Junts rompe la aritmética del Gobierno
La decisión de Junts fue determinante para la derrota del primer decreto. La formación independentista catalana había reclamado al Ejecutivo que retirara ambos textos y elaborara una nueva propuesta que incorporase sus demandas, pero el Gobierno decidió mantenerlos y llevarlos a votación.
Los siete diputados de Junts votaron finalmente en contra de los dos decretos, junto con los grupos del PP y Vox. Esos votos, con el apoyo de UPN en el primer texto, superaron al bloque favorable, formado por PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG, Coalición Canaria y Compromís.
PNV y Coalición Canaria habían anunciado un apoyo crítico al decreto principal, por incluir medidas de protección para las personas vulnerables, aunque también habían expresado discrepancias con su contenido. Ambos grupos rechazaron, en cambio, el decreto específico sobre la renovación automática.
Sánchez acusa a la oposición de actuar por cálculo político
Durante el debate, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, defendió el primer decreto, y el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, presentó el de la renovación automática de los alquileres. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió a la oposición que apoyara las medidas y criticó que se antepusieran los intereses partidistas a la emergencia habitacional.
La derrota supone un nuevo revés para el Ejecutivo en una legislatura marcada por la dificultad para reunir mayorías estables. La caída de los decretos deja sin efecto las medidas urgentes aprobadas por el Consejo de Ministros el pasado martes para responder a la crisis de acceso a la vivienda y a las protestas convocadas tras el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid.
El Sindicato de Inquilinas no lo vive como una derrota: "un nuevo ciclo"
El Sindicato de Inquilinas no interpreta lo ocurrido como una derrota, sino como el comienzo de un nuevo ciclo que, según la organización, se prolongará hasta que se alcancen sus objetivos. Además, ha anunciado que mantendrá la acampada en la Puerta del Sol y que las protestas continuarán en el resto de plazas del país.
El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos-ley de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno. El PP, Vox, Junts y UPN votaron en contra del primero, y el PNV y Coalición Canaria se sumaron al rechazo del segundo.
La primera votación se saldó con 172 votos a favor y 178 en contra, sin abstenciones. La mayoría contraria, formada por los diputados del PP, Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro, impidió convalidar el Real Decreto-ley 26/2026, centrado en la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible.
El texto incluía, entre otras medidas, la prórroga de dos años de determinados contratos de alquiler, la protección frente a desahucios de personas vulnerables, límites a determinadas subidas de renta, medidas contra las compras especulativas de los llamados fondos buitre e incentivos fiscales. Su rechazo supone que estas medidas decaen tras haber estado en vigor poco más de un día.
El segundo decreto cae con 184 votos en contra
La Cámara Baja también tumbó el Real Decreto-ley 27/2026, que regulaba la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual. La votación terminó con 166 votos a favor y 184 en contra, sobre un total de 350 emitidos.
Este segundo texto, de un único artículo, establecía la renovación automática de los contratos de alquiler. Los propietarios tendrían que acreditar una causa justificada para impedir la continuidad del arrendamiento y, en determinados supuestos, indemnizar al inquilino si resolvían el contrato sin una causa prevista en la norma.
Su rechazo estaba anunciado antes del pleno. A los votos negativos de PP, Vox, Junts y UPN se sumaron los de PNV y Coalición Canaria, que habían respaldado el primer texto pero consideraban contraproducente o jurídicamente insegura la renovación automática e indefinida de los alquileres.
Junts rompe la aritmética del Gobierno
La decisión de Junts fue determinante para la derrota del primer decreto. La formación independentista catalana había reclamado al Ejecutivo que retirara ambos textos y elaborara una nueva propuesta que incorporase sus demandas, pero el Gobierno decidió mantenerlos y llevarlos a votación.
Los siete diputados de Junts votaron finalmente en contra de los dos decretos, junto con los grupos del PP y Vox. Esos votos, con el apoyo de UPN en el primer texto, superaron al bloque favorable, formado por PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG, Coalición Canaria y Compromís.
PNV y Coalición Canaria habían anunciado un apoyo crítico al decreto principal, por incluir medidas de protección para las personas vulnerables, aunque también habían expresado discrepancias con su contenido. Ambos grupos rechazaron, en cambio, el decreto específico sobre la renovación automática.
Sánchez acusa a la oposición de actuar por cálculo político
Durante el debate, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, defendió el primer decreto, y el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, presentó el de la renovación automática de los alquileres. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió a la oposición que apoyara las medidas y criticó que se antepusieran los intereses partidistas a la emergencia habitacional.
La derrota supone un nuevo revés para el Ejecutivo en una legislatura marcada por la dificultad para reunir mayorías estables. La caída de los decretos deja sin efecto las medidas urgentes aprobadas por el Consejo de Ministros el pasado martes para responder a la crisis de acceso a la vivienda y a las protestas convocadas tras el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid.
El Sindicato de Inquilinas no lo vive como una derrota: "un nuevo ciclo"
El Sindicato de Inquilinas no interpreta lo ocurrido como una derrota, sino como el comienzo de un nuevo ciclo que, según la organización, se prolongará hasta que se alcancen sus objetivos. Además, ha anunciado que mantendrá la acampada en la Puerta del Sol y que las protestas continuarán en el resto de plazas del país.