Pamplona Actual

Sánchez a PP y Junts ante los decretos de vivienda: «Hagan lo correcto, la historia les juzgará»

El presidente avisa de que, si decaen, el daño será «inmenso» para millones de españoles, la economía y la confianza en la democracia

  • Sánchez, durante el debate -

Un llamamiento a olvidarse del cálculo político y a pensar en «la gente de a pie». Con ese ruego ha cerrado Pedro Sánchez este viernes el debate de los decretos de vivienda en el Congreso, minutos antes de que los diputados fueran llamados a votar.

«Uno de esos días»

El presidente del Gobierno ha comenzado su intervención situando la sesión entre aquellas en las que la Cámara adopta medidas concretas «con una trascendencia social que transforman la vida de la gente». Según ha dicho, incluso fuera del hemiciclo se percibe que este es «uno de esos días».

Sánchez ha pedido a los diputados que, al expresar su voto de forma pública y por su nombre, dejen a un lado el argumentario de su partido y «las presiones que les llegan de arriba». En su lugar, les ha instado a pensar en los jóvenes que no pueden independizarse, en las familias angustiadas por la subida del alquiler, en los jubilados que afrontan la vejez «con pavor» por no ser propietarios y en los niños cuyos juguetes o mochilas podrían acabar en la acera por un desahucio.

Medidas «necesarias, razonables y equilibradas»

El presidente ha defendido que las medidas presentadas son ambiciosas, pero sobre todo necesarias, razonables y equilibradas. Ha afirmado que son fruto de meses de análisis técnico y de negociación con los grupos parlamentarios que han querido participar en ese diálogo, y que en ellas «no hay extremismos».

Según Sánchez, los decretos responden a la determinación de frenar la especulación, ayudar a quienes necesitan un alquiler asequible o comprar una primera vivienda, y proteger a los inquilinos y también a los pequeños propietarios frente a los abusos de los grandes tenedores y de «los llamados fondos buitre». El presidente ha resumido su objetivo en poner «orden y humanidad» en un mercado que, de no controlarse, a su juicio acabará destruyendo la propia sociedad.

Ha reconocido que estas medidas no resolverán por sí solas todos los problemas de la vivienda, pero ha sostenido que sí ayudarán a mitigarlos.

El aviso si los decretos decaen

Sánchez ha advertido de que, si los decretos decaen, el daño al país será «inmenso». En su opinión, afectaría a la vida cotidiana de millones de españoles, al crecimiento de la economía, a la imagen internacional de España y a la confianza de la población en la democracia y en sus instituciones.

El presidente ha añadido que, de producirse ese daño, la culpa no sería esta vez de la troika, de la prima de riesgo ni de los bancos, sino de «aquellos que voten no desde su escaño».

Un mensaje directo a PP y Junts

En la parte final de su discurso, Sánchez se ha dirigido de forma expresa a los diputados del Partido Popular y de Junts. Les ha pedido que estén a la altura de lo que reclama la ciudadanía y ha asegurado que los bulos, las ambigüedades y las excusas absurdas «terminan aquí».

El presidente ha planteado a ambos grupos que demuestren si su preocupación por el bienestar de los ciudadanos es mayor que su deseo de dañar al Gobierno. Y les ha lanzado una pregunta: si están en la Cámara para servir a «unas élites inmobiliarias», algo que, según ha dicho, será legítimo pero no es el interés de la gente corriente.

Sánchez ha cerrado su intervención con una advertencia: «Hagan lo correcto, porque si no la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan». 

Un llamamiento a olvidarse del cálculo político y a pensar en «la gente de a pie». Con ese ruego ha cerrado Pedro Sánchez este viernes el debate de los decretos de vivienda en el Congreso, minutos antes de que los diputados fueran llamados a votar.

«Uno de esos días»

El presidente del Gobierno ha comenzado su intervención situando la sesión entre aquellas en las que la Cámara adopta medidas concretas «con una trascendencia social que transforman la vida de la gente». Según ha dicho, incluso fuera del hemiciclo se percibe que este es «uno de esos días».

Sánchez ha pedido a los diputados que, al expresar su voto de forma pública y por su nombre, dejen a un lado el argumentario de su partido y «las presiones que les llegan de arriba». En su lugar, les ha instado a pensar en los jóvenes que no pueden independizarse, en las familias angustiadas por la subida del alquiler, en los jubilados que afrontan la vejez «con pavor» por no ser propietarios y en los niños cuyos juguetes o mochilas podrían acabar en la acera por un desahucio.

Medidas «necesarias, razonables y equilibradas»

El presidente ha defendido que las medidas presentadas son ambiciosas, pero sobre todo necesarias, razonables y equilibradas. Ha afirmado que son fruto de meses de análisis técnico y de negociación con los grupos parlamentarios que han querido participar en ese diálogo, y que en ellas «no hay extremismos».

Según Sánchez, los decretos responden a la determinación de frenar la especulación, ayudar a quienes necesitan un alquiler asequible o comprar una primera vivienda, y proteger a los inquilinos y también a los pequeños propietarios frente a los abusos de los grandes tenedores y de «los llamados fondos buitre». El presidente ha resumido su objetivo en poner «orden y humanidad» en un mercado que, de no controlarse, a su juicio acabará destruyendo la propia sociedad.

Ha reconocido que estas medidas no resolverán por sí solas todos los problemas de la vivienda, pero ha sostenido que sí ayudarán a mitigarlos.

El aviso si los decretos decaen

Sánchez ha advertido de que, si los decretos decaen, el daño al país será «inmenso». En su opinión, afectaría a la vida cotidiana de millones de españoles, al crecimiento de la economía, a la imagen internacional de España y a la confianza de la población en la democracia y en sus instituciones.

El presidente ha añadido que, de producirse ese daño, la culpa no sería esta vez de la troika, de la prima de riesgo ni de los bancos, sino de «aquellos que voten no desde su escaño».

Un mensaje directo a PP y Junts

En la parte final de su discurso, Sánchez se ha dirigido de forma expresa a los diputados del Partido Popular y de Junts. Les ha pedido que estén a la altura de lo que reclama la ciudadanía y ha asegurado que los bulos, las ambigüedades y las excusas absurdas «terminan aquí».

El presidente ha planteado a ambos grupos que demuestren si su preocupación por el bienestar de los ciudadanos es mayor que su deseo de dañar al Gobierno. Y les ha lanzado una pregunta: si están en la Cámara para servir a «unas élites inmobiliarias», algo que, según ha dicho, será legítimo pero no es el interés de la gente corriente.

Sánchez ha cerrado su intervención con una advertencia: «Hagan lo correcto, porque si no la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan».