El presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, ha recibido este martes en su despacho oficial al presidente del Consejo de Transparencia de Navarra, Juan Luis Beltrán, que le ha entregado formalmente la Memoria de actividades correspondiente a 2025. El documento se presentará próximamente en la Comisión de Presidencia de la Cámara foral.
Según ha explicado Beltrán, el Consejo recibió el año pasado un total de 374 reclamaciones. De ellas, 222 corresponden a una misma persona reclamante y al mismo asunto, la gestión de colonias felinas. Las 152 restantes, que pueden calificarse de «ordinarias» por tratarse en general de distintos reclamantes y de diferentes temas, suponen más del doble de las 71 registradas en 2024. El presidente del Consejo ha señalado que 2025 supone «un salto cualitativo importante», incluso respecto a 2021, el año con más reclamaciones hasta entonces, con 95, y ha cifrado el incremento en un 160 %, incluso excluyendo las 222 presentadas por la misma materia.
El silencio administrativo, motivo principal
La causa que ha motivado la mayoría de las reclamaciones, el 87,43 %, ha sido el «silencio y la falta de respuesta de la Administración». De ese total de 327 reclamaciones, 43 se han dirigido a la Administración de la Comunidad Foral y 279 a una administración local. Otras cinco han tenido como destinatarias a otras administraciones.
Beltrán ha afirmado que el silencio administrativo sigue en «cotas muy altas» y que aumenta año tras año. Entre las razones de esa «mala praxis» ha señalado carencias organizativas en la mayoría de los sujetos obligados, que no han designado unidades responsables de la transparencia ni, en su defecto, un empleado público responsable. También ha apuntado a la falta de formación y de concienciación de cargos electos y empleados públicos sobre el valor de la transparencia, así como a la sobrecarga de trabajo que les supone cumplir con estas obligaciones.
Grandes y pequeñas administraciones
El presidente del Consejo ha distinguido entre las grandes administraciones, es decir, el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y la UPNA, que «cuentan con personal suficiente para cumplir con todas las obligaciones de transparencia», y las pequeñas y medianas, que «carecen de capacidad técnica suficiente para responder adecuadamente». «El 95% de estas lo tienen bastante difícil. Las tres grandes sí que cumplen», ha precisado.
La memoria también refleja que se mantiene al alza la proporción de reclamaciones presentadas por personas físicas, que en cuatro ejercicios ha pasado del 56 % al 96 % en 2025.
Por su parte, Hualde ha repasado los datos de actividad del Consejo en 2025, y ambos han intercambiado impresiones sobre el funcionamiento actual del órgano tras las modificaciones legales operadas en su composición el año pasado.
Licenciado y doctor en Derecho, Juan Luis Beltrán preside el Consejo de Transparencia de Navarra desde el 22 de marzo de 2018. El órgano, creado a raíz de la modificación de la Ley Foral 11/2012 aprobada en Pleno el 21 de abril de 2016, es independiente y vela por el cumplimiento de las obligaciones gubernamentales de publicidad activa y por el derecho de la ciudadanía a acceder a la información pública en poder del Ejecutivo.
El presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, ha recibido este martes en su despacho oficial al presidente del Consejo de Transparencia de Navarra, Juan Luis Beltrán, que le ha entregado formalmente la Memoria de actividades correspondiente a 2025. El documento se presentará próximamente en la Comisión de Presidencia de la Cámara foral.
Según ha explicado Beltrán, el Consejo recibió el año pasado un total de 374 reclamaciones. De ellas, 222 corresponden a una misma persona reclamante y al mismo asunto, la gestión de colonias felinas. Las 152 restantes, que pueden calificarse de «ordinarias» por tratarse en general de distintos reclamantes y de diferentes temas, suponen más del doble de las 71 registradas en 2024. El presidente del Consejo ha señalado que 2025 supone «un salto cualitativo importante», incluso respecto a 2021, el año con más reclamaciones hasta entonces, con 95, y ha cifrado el incremento en un 160 %, incluso excluyendo las 222 presentadas por la misma materia.
El silencio administrativo, motivo principal
La causa que ha motivado la mayoría de las reclamaciones, el 87,43 %, ha sido el «silencio y la falta de respuesta de la Administración». De ese total de 327 reclamaciones, 43 se han dirigido a la Administración de la Comunidad Foral y 279 a una administración local. Otras cinco han tenido como destinatarias a otras administraciones.
Beltrán ha afirmado que el silencio administrativo sigue en «cotas muy altas» y que aumenta año tras año. Entre las razones de esa «mala praxis» ha señalado carencias organizativas en la mayoría de los sujetos obligados, que no han designado unidades responsables de la transparencia ni, en su defecto, un empleado público responsable. También ha apuntado a la falta de formación y de concienciación de cargos electos y empleados públicos sobre el valor de la transparencia, así como a la sobrecarga de trabajo que les supone cumplir con estas obligaciones.
Grandes y pequeñas administraciones
El presidente del Consejo ha distinguido entre las grandes administraciones, es decir, el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y la UPNA, que «cuentan con personal suficiente para cumplir con todas las obligaciones de transparencia», y las pequeñas y medianas, que «carecen de capacidad técnica suficiente para responder adecuadamente». «El 95% de estas lo tienen bastante difícil. Las tres grandes sí que cumplen», ha precisado.
La memoria también refleja que se mantiene al alza la proporción de reclamaciones presentadas por personas físicas, que en cuatro ejercicios ha pasado del 56 % al 96 % en 2025.
Por su parte, Hualde ha repasado los datos de actividad del Consejo en 2025, y ambos han intercambiado impresiones sobre el funcionamiento actual del órgano tras las modificaciones legales operadas en su composición el año pasado.
Licenciado y doctor en Derecho, Juan Luis Beltrán preside el Consejo de Transparencia de Navarra desde el 22 de marzo de 2018. El órgano, creado a raíz de la modificación de la Ley Foral 11/2012 aprobada en Pleno el 21 de abril de 2016, es independiente y vela por el cumplimiento de las obligaciones gubernamentales de publicidad activa y por el derecho de la ciudadanía a acceder a la información pública en poder del Ejecutivo.