Pamplona Actual

Feijóo ve en las elecciones del 29 de noviembre "la única buena noticia" de Sánchez y pide un "cambio profundo"

El presidente del PP ha atribuido la convocatoria al "miedo" a los casos de corrupción y ha prometido una "reconstrucción nacional" si gobierna

  • Feijóo en su comparecencia de este lunes -

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido este lunes en la sede nacional del partido, en Génova, para valorar la convocatoria de elecciones generales anunciada por Pedro Sánchez. Ha calificado la cita con las urnas del 29 de noviembre como "la única buena noticia que Sánchez podía dar a estas alturas" y ha repetido una y otra vez la expresión "por fin": "Por fin España dirá lo que piensa, por fin volverá a hablar la mayoría, por fin decidirán los españoles, no unos pocos, no uno solo". También ha afirmado que "por fin puede irse quien nunca debió llegar tan lejos".

"Que España le gane a Sánchez"

Feijóo ha asegurado que no son "unas elecciones más" y que la disyuntiva es "algo más que escoger entre dos partidos": se trata, ha dicho, de elegir "entre un proyecto de ambición personalista y un proyecto de país". "Esto no va sencillamente de que el PP le gane al PSOE. Esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa", ha señalado. Ha resumido el dilema en una serie de contraposiciones: "la corrupción y la decencia, la decadencia y la prosperidad, un Gobierno que solo aspira a sobrevivir y un país que piensa en su futuro".

El líder popular ha planteado a los ciudadanos si quieren "cuatro años más de lo que estamos viviendo" o dar "una oportunidad al cambio". Ha acusado al Gobierno de haber practicado "una política sin escrúpulos" y "una ambición de poder sin límites", y de haber corrompido "la verdad", "las instituciones", "la gestión del dinero público" y "la confianza del país". Según ha dicho, se ha perseguido al crítico, "ya fuese político, periodista, miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, juez o ciudadano de a pie", y se ha levantado "un muro entre españoles".

Un balance de ocho años

Feijóo ha sostenido que, ocho años después y con el Estado disponiendo "de más recursos que nunca", "el coste de la vida es insoportable, la vivienda está inalcanzable, faltan médicos y sobran huelgas, empeora el nivel educativo, las infraestructuras son decadentes, la inmigración está descontrolada" y hay "más inseguridad". Ha añadido que la mayor recaudación de impuestos no ha servido para atender como es debido los problemas del país, y que no se trata de falta de dinero, sino de "mal uso", porque "todo está al servicio de un proyecto personal".

"El cambio empieza por decir la verdad", ha afirmado. Según ha explicado, esa verdad es que el próximo Gobierno tendrá que afrontar "muchos y muy profundos" retos, comparables a los que España afrontó hace cincuenta años; que "quien ha creado los problemas está incapacitado para resolverlos" ("si ocho años no han sido suficientes, para qué quieren cuatro más"); y que "el daño ha sido descomunal, pero no ha sido irreversible".

"Reconstrucción nacional"

Frente a "un Gobierno pendiente de aguantar", Feijóo ha defendido otro "que sí se haga cargo de los problemas y que sí rinda cuentas", que no sea "una suma de debilidades y chantajes" sino "de fortalezas, convicciones y compromisos", con "autoridad para gobernar, libertad para decidir y palabra para cumplir". Ha asegurado que lo que está en juego "ya no es la mera alternancia", sino "la necesidad imperiosa de abordar una reconstrucción nacional".

Esa reconstrucción, ha explicado, pasa por recuperar la confianza en las instituciones, la fortaleza de las economías familiares, la igualdad de todos los españoles y la convivencia, "frente a quienes han hecho de la división su principal herramienta política". También por reconstruir "la esperanza de toda una generación" de jóvenes que, según ha dicho, siente que no tiene oportunidades, y la "autoestima colectiva". Ha cerrado esta parte de su intervención con una serie de disyuntivas: "Decadencia o cambio, mentira o cambio, incompetencia o cambio, división o cambio, corrupción o cambio".

"Miedo" a la corrupción

Feijóo ha asegurado estar "plenamente seguro" de que la convocatoria "responde al miedo": "miedo a que se conozca hasta el último detalle de lo que queda por saber en la maraña de casos de corrupción abiertos, los más graves de toda la democracia". Ha añadido que la decisión es también "el último recurso desesperado" para "esparcir ese miedo entre la población". El temor a la alternancia, ha dicho, "es un comportamiento profundamente antidemocrático, pero tiene un antídoto infalible": el voto.

Ha animado a los españoles a "no confiarse" y a completar el trabajo: "Ya no está en sus manos, está en las nuestras, y si la gente responde, sé que tras las elecciones, en buena medida, estará en las mías".

Compromiso y llamamiento

El presidente del PP se ha mostrado "perfectamente consciente de la dimensión del trabajo que habrá que hacer" y ha prometido que "no le temblará el pulso" si los españoles le dan su confianza: "No la traicionaré. Se sabrá todo lo que queda por conocer, se hará todo lo que hay que hacer y se reparará todo lo que deba repararse". Ha afirmado que, "a estas alturas de mi vida", no tiene "una carrera por hacer ni una meta personal que conquistar", y que solo le mueve "servir a mi país".

Feijóo ha dicho que quiere poder afirmar "dentro de cincuenta y cuatro días que el muro ya no existe" y ha llamado a todos los españoles a hacerlo posible. Ha recordado que en esta legislatura el PP ha salido "muchas veces a la calle", con "cientos de miles de personas y decenas de veces", y que ahora cuenta con la oportunidad de hacerlo "desde las urnas". "Por fin podremos votarlo, por fin podremos elegir, por fin la palabra la tiene España. Vamos a por ello", ha concluido.

 

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido este lunes en la sede nacional del partido, en Génova, para valorar la convocatoria de elecciones generales anunciada por Pedro Sánchez. Ha calificado la cita con las urnas del 29 de noviembre como "la única buena noticia que Sánchez podía dar a estas alturas" y ha repetido una y otra vez la expresión "por fin": "Por fin España dirá lo que piensa, por fin volverá a hablar la mayoría, por fin decidirán los españoles, no unos pocos, no uno solo". También ha afirmado que "por fin puede irse quien nunca debió llegar tan lejos".

"Que España le gane a Sánchez"

Feijóo ha asegurado que no son "unas elecciones más" y que la disyuntiva es "algo más que escoger entre dos partidos": se trata, ha dicho, de elegir "entre un proyecto de ambición personalista y un proyecto de país". "Esto no va sencillamente de que el PP le gane al PSOE. Esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa", ha señalado. Ha resumido el dilema en una serie de contraposiciones: "la corrupción y la decencia, la decadencia y la prosperidad, un Gobierno que solo aspira a sobrevivir y un país que piensa en su futuro".

El líder popular ha planteado a los ciudadanos si quieren "cuatro años más de lo que estamos viviendo" o dar "una oportunidad al cambio". Ha acusado al Gobierno de haber practicado "una política sin escrúpulos" y "una ambición de poder sin límites", y de haber corrompido "la verdad", "las instituciones", "la gestión del dinero público" y "la confianza del país". Según ha dicho, se ha perseguido al crítico, "ya fuese político, periodista, miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, juez o ciudadano de a pie", y se ha levantado "un muro entre españoles".

Un balance de ocho años

Feijóo ha sostenido que, ocho años después y con el Estado disponiendo "de más recursos que nunca", "el coste de la vida es insoportable, la vivienda está inalcanzable, faltan médicos y sobran huelgas, empeora el nivel educativo, las infraestructuras son decadentes, la inmigración está descontrolada" y hay "más inseguridad". Ha añadido que la mayor recaudación de impuestos no ha servido para atender como es debido los problemas del país, y que no se trata de falta de dinero, sino de "mal uso", porque "todo está al servicio de un proyecto personal".

"El cambio empieza por decir la verdad", ha afirmado. Según ha explicado, esa verdad es que el próximo Gobierno tendrá que afrontar "muchos y muy profundos" retos, comparables a los que España afrontó hace cincuenta años; que "quien ha creado los problemas está incapacitado para resolverlos" ("si ocho años no han sido suficientes, para qué quieren cuatro más"); y que "el daño ha sido descomunal, pero no ha sido irreversible".

"Reconstrucción nacional"

Frente a "un Gobierno pendiente de aguantar", Feijóo ha defendido otro "que sí se haga cargo de los problemas y que sí rinda cuentas", que no sea "una suma de debilidades y chantajes" sino "de fortalezas, convicciones y compromisos", con "autoridad para gobernar, libertad para decidir y palabra para cumplir". Ha asegurado que lo que está en juego "ya no es la mera alternancia", sino "la necesidad imperiosa de abordar una reconstrucción nacional".

Esa reconstrucción, ha explicado, pasa por recuperar la confianza en las instituciones, la fortaleza de las economías familiares, la igualdad de todos los españoles y la convivencia, "frente a quienes han hecho de la división su principal herramienta política". También por reconstruir "la esperanza de toda una generación" de jóvenes que, según ha dicho, siente que no tiene oportunidades, y la "autoestima colectiva". Ha cerrado esta parte de su intervención con una serie de disyuntivas: "Decadencia o cambio, mentira o cambio, incompetencia o cambio, división o cambio, corrupción o cambio".

"Miedo" a la corrupción

Feijóo ha asegurado estar "plenamente seguro" de que la convocatoria "responde al miedo": "miedo a que se conozca hasta el último detalle de lo que queda por saber en la maraña de casos de corrupción abiertos, los más graves de toda la democracia". Ha añadido que la decisión es también "el último recurso desesperado" para "esparcir ese miedo entre la población". El temor a la alternancia, ha dicho, "es un comportamiento profundamente antidemocrático, pero tiene un antídoto infalible": el voto.

Ha animado a los españoles a "no confiarse" y a completar el trabajo: "Ya no está en sus manos, está en las nuestras, y si la gente responde, sé que tras las elecciones, en buena medida, estará en las mías".

Compromiso y llamamiento

El presidente del PP se ha mostrado "perfectamente consciente de la dimensión del trabajo que habrá que hacer" y ha prometido que "no le temblará el pulso" si los españoles le dan su confianza: "No la traicionaré. Se sabrá todo lo que queda por conocer, se hará todo lo que hay que hacer y se reparará todo lo que deba repararse". Ha afirmado que, "a estas alturas de mi vida", no tiene "una carrera por hacer ni una meta personal que conquistar", y que solo le mueve "servir a mi país".

Feijóo ha dicho que quiere poder afirmar "dentro de cincuenta y cuatro días que el muro ya no existe" y ha llamado a todos los españoles a hacerlo posible. Ha recordado que en esta legislatura el PP ha salido "muchas veces a la calle", con "cientos de miles de personas y decenas de veces", y que ahora cuenta con la oportunidad de hacerlo "desde las urnas". "Por fin podremos votarlo, por fin podremos elegir, por fin la palabra la tiene España. Vamos a por ello", ha concluido.