El edil Endika Alonso, edil de Seguridad Ciudadana del consistorio de Pamplona ha explicado este martes en la comisión de Presidencia que la rotura de ramas de grandes dimensiones es un fenómeno natural del arbolado, que se está intensificando en los últimos años como consecuencia del cambio climático. La explicación se ha dado en respuesta a un ruego planteado por el edil Garcia Adanero.
Según el servicio de Jardines, los árboles desprenden grandes ramas de forma súbita y sin mostrar síntomas previos que permitan anticipar la caída. Se trata, ha señalado, de un mecanismo de defensa ante la ausencia de precipitaciones, las olas de calor o los cambios en el régimen de temperaturas entre el día y la noche, con el que los ejemplares buscan reducir su consumo hídrico y adaptarse a las nuevas condiciones.
Un fenómeno que crece «de manera exponencial»
El servicio ha indicado que este fenómeno aumenta “de manera exponencial” en los últimos años. Ha explicado que el arbolado de los entornos urbanos intenta adaptarse a la nueva situación y que eso provoca en ocasiones accidentes o situaciones de riesgo para bienes y personas.
En Pamplona, ha añadido, el problema se agrava por la modificación del régimen de precipitaciones y por la aparición de episodios de lluvias torrenciales combinados con rachas de viento de enorme velocidad.
Más brigadas, técnicos y retenes
Ante este escenario, el servicio de zonas verdes ha incrementado los medios destinados al mantenimiento del arbolado. Se ha pasado de tres a cinco brigadas operativas, se han reforzado los medios técnicos de cada contrato con la incorporación de dos técnicos especializados y se ha establecido un sistema de activación de retenes de urgencia para atender episodios como roturas o vuelcos repentinos.
El edil Endika Alonso, edil de Seguridad Ciudadana del consistorio de Pamplona ha explicado este martes en la comisión de Presidencia que la rotura de ramas de grandes dimensiones es un fenómeno natural del arbolado, que se está intensificando en los últimos años como consecuencia del cambio climático. La explicación se ha dado en respuesta a un ruego planteado por el edil Garcia Adanero.
Según el servicio de Jardines, los árboles desprenden grandes ramas de forma súbita y sin mostrar síntomas previos que permitan anticipar la caída. Se trata, ha señalado, de un mecanismo de defensa ante la ausencia de precipitaciones, las olas de calor o los cambios en el régimen de temperaturas entre el día y la noche, con el que los ejemplares buscan reducir su consumo hídrico y adaptarse a las nuevas condiciones.
Un fenómeno que crece «de manera exponencial»
El servicio ha indicado que este fenómeno aumenta “de manera exponencial” en los últimos años. Ha explicado que el arbolado de los entornos urbanos intenta adaptarse a la nueva situación y que eso provoca en ocasiones accidentes o situaciones de riesgo para bienes y personas.
En Pamplona, ha añadido, el problema se agrava por la modificación del régimen de precipitaciones y por la aparición de episodios de lluvias torrenciales combinados con rachas de viento de enorme velocidad.
Más brigadas, técnicos y retenes
Ante este escenario, el servicio de zonas verdes ha incrementado los medios destinados al mantenimiento del arbolado. Se ha pasado de tres a cinco brigadas operativas, se han reforzado los medios técnicos de cada contrato con la incorporación de dos técnicos especializados y se ha establecido un sistema de activación de retenes de urgencia para atender episodios como roturas o vuelcos repentinos.