Pamplona Actual

La patronal navarra pide desconvocar la huelga general del 11 de noviembre y apuesta por el diálogo social

CEN se ha reunido con UGT y CCOO para exponerles su postura y advertir de los efectos que tendría el paro sobre la economía y los servicios en Navarra

  • Edificio de la patronal navarra

La Confederación Empresarial de Navarra (CEN) ha pedido formalmente la desconvocatoria de la huelga general prevista para el 11 de noviembre. Lo ha hecho durante una reunión celebrada esta mañana con los sindicatos UGT y CCOO, un encuentro impulsado por la propia patronal para confrontar puntos de vista y valorar de qué manera afectaría la jornada a empresas, plantillas, servicios públicos y ciudadanía.

La organización empresarial subraya que respeta sin reservas el derecho de huelga, pero entiende que, cuando las posturas están alejadas, es cuando más hace falta sentarse a hablar. Por eso quiso adelantar la reunión a la fecha del paro. En su opinión, Navarra cuenta ya con foros de interlocución y concertación donde tratar los asuntos que preocupan a empresas y trabajadores, y el diálogo social debe seguir siendo la vía preferente para alcanzar acuerdos.

Carta de ELA y LAB

Los sindicatos ELA y LAB no han tomado parte en el encuentro. Según han explicado, el 15 de octubre enviaron una carta a CEN en la que mostraban su disposición a reunirse con la patronal, aunque por separado: a su juicio, no procedía una mesa conjunta de los cuatro sindicatos porque se han registrado dos convocatorias de huelga diferentes, con demandas distintas. CEN, en cambio, creía más adecuada una única reunión sobre esta cuestión.

Qué está en juego

En la reunión, la Confederación ha defendido la necesidad de medir con rigor lo que supondría una huelga general. Sus análisis apuntan a que el coste económico final dependerá sobre todo de cuánta gente la secunde, de qué sectores se vean afectados y, en especial, de cuánta actividad pueda recuperarse en los días posteriores.

Con ese punto de partida, CEN ha propuesto centrar la conversación en cuatro asuntos: separar las reivindicaciones que atañen a empresas, pymes y hostelería de las que dependen de las administraciones; calcular cómo repercutiría el paro en el pequeño comercio; estudiar el efecto sobre los ingresos fiscales de la hacienda foral; y buscar fórmulas constructivas para afrontar el problema de la vivienda.

La patronal insiste en que no conviene mezclar los planos. De un lado, las peticiones que se dirigen a los poderes públicos, como el suelo, la vivienda o la fiscalidad. Del otro, las que se resuelven en la negociación directa entre empresas y trabajadores, como los salarios.

De cara a las próximas semanas, CEN asegura que mantendrá abiertos los canales con sindicatos y administraciones. Considera que el diálogo, el análisis riguroso y las soluciones concretas deben pesar más que cualquier postura que agrave las consecuencias económicas y sociales de la huelga.

La Confederación Empresarial de Navarra (CEN) ha pedido formalmente la desconvocatoria de la huelga general prevista para el 11 de noviembre. Lo ha hecho durante una reunión celebrada esta mañana con los sindicatos UGT y CCOO, un encuentro impulsado por la propia patronal para confrontar puntos de vista y valorar de qué manera afectaría la jornada a empresas, plantillas, servicios públicos y ciudadanía.

La organización empresarial subraya que respeta sin reservas el derecho de huelga, pero entiende que, cuando las posturas están alejadas, es cuando más hace falta sentarse a hablar. Por eso quiso adelantar la reunión a la fecha del paro. En su opinión, Navarra cuenta ya con foros de interlocución y concertación donde tratar los asuntos que preocupan a empresas y trabajadores, y el diálogo social debe seguir siendo la vía preferente para alcanzar acuerdos.

Carta de ELA y LAB

Los sindicatos ELA y LAB no han tomado parte en el encuentro. Según han explicado, el 15 de octubre enviaron una carta a CEN en la que mostraban su disposición a reunirse con la patronal, aunque por separado: a su juicio, no procedía una mesa conjunta de los cuatro sindicatos porque se han registrado dos convocatorias de huelga diferentes, con demandas distintas. CEN, en cambio, creía más adecuada una única reunión sobre esta cuestión.

Qué está en juego

En la reunión, la Confederación ha defendido la necesidad de medir con rigor lo que supondría una huelga general. Sus análisis apuntan a que el coste económico final dependerá sobre todo de cuánta gente la secunde, de qué sectores se vean afectados y, en especial, de cuánta actividad pueda recuperarse en los días posteriores.

Con ese punto de partida, CEN ha propuesto centrar la conversación en cuatro asuntos: separar las reivindicaciones que atañen a empresas, pymes y hostelería de las que dependen de las administraciones; calcular cómo repercutiría el paro en el pequeño comercio; estudiar el efecto sobre los ingresos fiscales de la hacienda foral; y buscar fórmulas constructivas para afrontar el problema de la vivienda.

La patronal insiste en que no conviene mezclar los planos. De un lado, las peticiones que se dirigen a los poderes públicos, como el suelo, la vivienda o la fiscalidad. Del otro, las que se resuelven en la negociación directa entre empresas y trabajadores, como los salarios.

De cara a las próximas semanas, CEN asegura que mantendrá abiertos los canales con sindicatos y administraciones. Considera que el diálogo, el análisis riguroso y las soluciones concretas deben pesar más que cualquier postura que agrave las consecuencias económicas y sociales de la huelga.