La Policía Local de Tudela atendió el jueves 5 de noviembre dos accidentes de tráfico, varias intervenciones por altercados y una actuación por conducción con presunta influencia de drogas, según el parte difundido por el cuerpo.
El primer accidente se registró a las 8:00 horas en los estacionamientos de la calle Gayarre. Un conductor avisó a los agentes al comprobar que su turismo presentaba daños tras haber estado aparcado el día anterior. Junto a él había otro vehículo estacionado con desperfectos que podían coincidir. Su propietaria, que no era la conductora y desconocía los daños, acudió al lugar y formalizó un parte amistoso con el perjudicado. El segundo se produjo a las 15:45 horas en la avenida Zaragoza, frente a Correos: un conductor, para evitar colisionar con el vehículo que circulaba delante, dio un volantazo a la derecha y golpeó un coche estacionado. Se localizó al conductor habitual del vehículo dañado y se hizo parte amistoso.
A las 12:30 horas, los agentes identificaron a un varón de 35 años en estado de embriaguez que molestaba en las inmediaciones de un supermercado próximo al paseo de los Poetas. Tras explicarle los motivos de su presencia, abandonó el lugar.
A las 16:00 horas, la Policía intervino en una fuerte discusión entre una madre y su hija en un domicilio del casco viejo. Según el parte, la situación es recurrente: la joven, de 30 años, tiene problemas de ansiedad y episodios violentos que ese día derivaron en un golpe en el brazo de su madre, que no quiso denunciar aunque se muestra desbordada. Cuatro horas más tarde fue necesario volver a la vivienda por una discusión de la hija con el padre, que también manifestó no poder más. Este informó de que la joven está en tratamiento y a la espera de una solución definitiva, ya que la convivencia resulta inviable. Los agentes mediaron, informaron al departamento correspondiente y se marcharon.
A las 18:30 horas, la Policía atendió una pelea entre dos hombres de 24 y 39 años en la plaza de la Judería. Tras identificarlos y registrarlos, se incautó preventivamente a uno de ellos un mando a distancia del que no pudo acreditar la propiedad, a la espera de una posible denuncia o de que aparezca su dueño. Ambos abandonaron el lugar tras ser identificados.
A las 23:30 horas, una educadora de un piso tutelado solicitó ayuda por la agresividad de un joven de 16 años que no toma su medicación. Los agentes lo encontraron en los bajos del bloque, mediaron con él y lo devolvieron al piso con su cuidadora.
Ya de madrugada, a las 3:00 horas, los agentes dieron el alto a un turismo por una conducción irregular. Su conductor, un varón de 37 años, portaba un permiso de conducir de su país de origen sin canjear, y el vehículo tenía la ITV caducada, por lo que fue sancionado por ambos motivos. La prueba de drogas dio un resultado positivo indiciario a cocaína; la muestra se envió al laboratorio para su confirmación y el vehículo fue trasladado al depósito. En el interior viajaban otros dos jóvenes, uno de los cuales llevaba una sustancia estupefaciente para su consumo, por lo que se propone su sanción por la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana por tenencia ilícita. Tras comprobar que no tenían causas pendientes, abandonaron el lugar.
La Policía Local de Tudela atendió el jueves 5 de noviembre dos accidentes de tráfico, varias intervenciones por altercados y una actuación por conducción con presunta influencia de drogas, según el parte difundido por el cuerpo.
El primer accidente se registró a las 8:00 horas en los estacionamientos de la calle Gayarre. Un conductor avisó a los agentes al comprobar que su turismo presentaba daños tras haber estado aparcado el día anterior. Junto a él había otro vehículo estacionado con desperfectos que podían coincidir. Su propietaria, que no era la conductora y desconocía los daños, acudió al lugar y formalizó un parte amistoso con el perjudicado. El segundo se produjo a las 15:45 horas en la avenida Zaragoza, frente a Correos: un conductor, para evitar colisionar con el vehículo que circulaba delante, dio un volantazo a la derecha y golpeó un coche estacionado. Se localizó al conductor habitual del vehículo dañado y se hizo parte amistoso.
A las 12:30 horas, los agentes identificaron a un varón de 35 años en estado de embriaguez que molestaba en las inmediaciones de un supermercado próximo al paseo de los Poetas. Tras explicarle los motivos de su presencia, abandonó el lugar.
A las 16:00 horas, la Policía intervino en una fuerte discusión entre una madre y su hija en un domicilio del casco viejo. Según el parte, la situación es recurrente: la joven, de 30 años, tiene problemas de ansiedad y episodios violentos que ese día derivaron en un golpe en el brazo de su madre, que no quiso denunciar aunque se muestra desbordada. Cuatro horas más tarde fue necesario volver a la vivienda por una discusión de la hija con el padre, que también manifestó no poder más. Este informó de que la joven está en tratamiento y a la espera de una solución definitiva, ya que la convivencia resulta inviable. Los agentes mediaron, informaron al departamento correspondiente y se marcharon.
A las 18:30 horas, la Policía atendió una pelea entre dos hombres de 24 y 39 años en la plaza de la Judería. Tras identificarlos y registrarlos, se incautó preventivamente a uno de ellos un mando a distancia del que no pudo acreditar la propiedad, a la espera de una posible denuncia o de que aparezca su dueño. Ambos abandonaron el lugar tras ser identificados.
A las 23:30 horas, una educadora de un piso tutelado solicitó ayuda por la agresividad de un joven de 16 años que no toma su medicación. Los agentes lo encontraron en los bajos del bloque, mediaron con él y lo devolvieron al piso con su cuidadora.
Ya de madrugada, a las 3:00 horas, los agentes dieron el alto a un turismo por una conducción irregular. Su conductor, un varón de 37 años, portaba un permiso de conducir de su país de origen sin canjear, y el vehículo tenía la ITV caducada, por lo que fue sancionado por ambos motivos. La prueba de drogas dio un resultado positivo indiciario a cocaína; la muestra se envió al laboratorio para su confirmación y el vehículo fue trasladado al depósito. En el interior viajaban otros dos jóvenes, uno de los cuales llevaba una sustancia estupefaciente para su consumo, por lo que se propone su sanción por la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana por tenencia ilícita. Tras comprobar que no tenían causas pendientes, abandonaron el lugar.