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La Universidad de Navarra planta una encina como «primera piedra» de su Centro Bioma

El edificio de Patxi Mangado, de 20.000 metros cuadrados, reunirá docencia, investigación y divulgación y se levantará en 28-30 meses

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Pie de foto. El secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa; la rectora de la Universidad de Navarra, María Iraburu; la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; y el secretario general de la Universidad, Jesús Mari Ezponda. / - Autor: Manuel Castells
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La Universidad de Navarra ha celebrado este viernes el acto de colocación de la «primera piedra» del Centro Bioma, un edificio que se construye frente al Cima y a la sede de Acunsa y que concentrará la docencia, la investigación y la divulgación científica. En lugar de una piedra, se ha plantado una encina de 1,5 metros de altura, junto a la que se ha enterrado una «cápsula del tiempo».

La rectora, María Iraburu, ha definido el proyecto como «un lugar de encuentro y un gran altavoz para que la buena ciencia se comunique más y mejor a la sociedad». Ha presentado el centro como un foro «para estudiar, reflexionar, debatir, aprender sobre el mundo que estamos construyendo» y ha asegurado que la Universidad quiere «acercar el conocimiento especializado de la investigación a las empresas y a la ciudadanía».

Al acto han asistido la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa; el presidente del Parlamento foral, Unai Hualde; y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría. También han estado presentes representantes de instituciones, empresas y donantes que han contribuido a financiar la obra, y el arquitecto autor del proyecto, Patxi Mangado.

Una encina como símbolo

Iraburu se ha detenido en el significado del árbol, que ha descrito como símbolo de «una Universidad que está enraizada en esta tierra, con la que está comprometida desde hace casi 75 años, y, a la vez, abierta al mundo». La rectora ha recordado que el fundador de la institución, san Josemaría, decía que su misión era plantar árboles para que otros pudieran disfrutar de ellos. «Estamos haciendo posible un proyecto que mira al futuro, a las nuevas generaciones», ha afirmado. Ha concluido agradeciendo su apoyo a instituciones, empresas y donantes e invitándoles a «seguir soñando con lo que en Bioma y desde Bioma podremos hacer al servicio de la sociedad».

Según se ha explicado, los investigadores del Instituto BIOMA eligieron la encina porque aúna simbolismo ambiental, identidad territorial y rigor científico. Ahora crece en una maceta y, cuando terminen las obras, se trasplantará a uno de los jardines interiores del centro.

Un proyecto «Marca Navarra»

Tras la presentación del proyecto por Mangado en el salón de actos del Cima, ha tenido lugar una mesa redonda con tres representantes de las actividades que acogerá el edificio. El director del Museo de Ciencias, Ignacio López-Goñi, ha calificado el centro de proyecto educativo transformador y lo ha descrito como «un museo universitario basado en la investigación». Ha defendido además que «este proyecto sólo se puede hacer en Pamplona», porque a 100 kilómetros están representados prácticamente todos los ecosistemas europeos, del Pirineo a las Bardenas y del Irati a la costa del Cantábrico. «Por eso, este proyecto es también Marca Navarra», ha concluido.

La investigadora del Instituto BIOMA y vicedecana de la Facultad de Ciencias, Inmaculada Pascual, ha señalado que la ciencia «ya no puede limitarse a diagnosticar el deterioro del planeta» y que su papel actual es «aportar soluciones reales, basadas en el rigor científico y aplicables a nuestro entorno». Por su parte, la estudiante de último curso de Bioquímica Iria Rodríguez ha asegurado que el centro es «la casa donde la ciencia se investiga, se comparte y se vive» y «una oportunidad única» para los alumnos.

La cápsula del tiempo

López-Goñi, Rodríguez y Pascual han introducido en la cápsula un objeto de este 2026 que estiman que quedará obsoleto en 2076: unas gafas empleadas para ver el eclipse del 12 de agosto en una actividad del Museo de Ciencias. Junto a ellas han depositado los planes de estudios de la Facultad de Ciencias y un utensilio de laboratorio. Mangado ha añadido un plano del edificio.

Iraburu, Chivite, Cigudosa y el secretario general de la Universidad, Jesús Mari Ezponda, han firmado el «acta de la primera piedra», que también se ha guardado en la cápsula, junto a dos ejemplares del día de Diario de Navarra y Diario de Noticias.

El edificio y su financiación

El Centro Bioma albergará la actividad del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, la divulgación científica del Museo de Ciencias y las instalaciones de Innovation Factory, el centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad. El edificio tendrá cinco plantas (dos sótanos, planta baja, primera y segunda). Las obras, adjudicadas a Construcciones VDR con un presupuesto de 45 millones de euros, comenzaron a principios de este año y tienen un plazo de ejecución de entre 28 y 30 meses.

Las donaciones han alcanzado hasta la fecha los 26,1 millones de euros, de los cuales 20,6 están firmados y 5,5 comprometidos. Entre los colaboradores figuran el Gobierno de España y el Gobierno de Navarra, junto a empresas y fundaciones como Atlantic Copper, BBVA, Fundación «la Caixa», Endesa, Telefónica, Laboral Kutxa, Cementos Molins o Grupo Elecnor, entre otras. La Fundación Caja Navarra es el principal colaborador del Museo de Ciencias, y la Fundación Sanitas, Cinfa, Timac Agro y Viscofan apoyan la investigación del Instituto BIOMA.

La Universidad de Navarra ha celebrado este viernes el acto de colocación de la «primera piedra» del Centro Bioma, un edificio que se construye frente al Cima y a la sede de Acunsa y que concentrará la docencia, la investigación y la divulgación científica. En lugar de una piedra, se ha plantado una encina de 1,5 metros de altura, junto a la que se ha enterrado una «cápsula del tiempo».

La rectora, María Iraburu, ha definido el proyecto como «un lugar de encuentro y un gran altavoz para que la buena ciencia se comunique más y mejor a la sociedad». Ha presentado el centro como un foro «para estudiar, reflexionar, debatir, aprender sobre el mundo que estamos construyendo» y ha asegurado que la Universidad quiere «acercar el conocimiento especializado de la investigación a las empresas y a la ciudadanía».

Al acto han asistido la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa; el presidente del Parlamento foral, Unai Hualde; y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría. También han estado presentes representantes de instituciones, empresas y donantes que han contribuido a financiar la obra, y el arquitecto autor del proyecto, Patxi Mangado.

Una encina como símbolo

Iraburu se ha detenido en el significado del árbol, que ha descrito como símbolo de «una Universidad que está enraizada en esta tierra, con la que está comprometida desde hace casi 75 años, y, a la vez, abierta al mundo». La rectora ha recordado que el fundador de la institución, san Josemaría, decía que su misión era plantar árboles para que otros pudieran disfrutar de ellos. «Estamos haciendo posible un proyecto que mira al futuro, a las nuevas generaciones», ha afirmado. Ha concluido agradeciendo su apoyo a instituciones, empresas y donantes e invitándoles a «seguir soñando con lo que en Bioma y desde Bioma podremos hacer al servicio de la sociedad».

Según se ha explicado, los investigadores del Instituto BIOMA eligieron la encina porque aúna simbolismo ambiental, identidad territorial y rigor científico. Ahora crece en una maceta y, cuando terminen las obras, se trasplantará a uno de los jardines interiores del centro.

Un proyecto «Marca Navarra»

Tras la presentación del proyecto por Mangado en el salón de actos del Cima, ha tenido lugar una mesa redonda con tres representantes de las actividades que acogerá el edificio. El director del Museo de Ciencias, Ignacio López-Goñi, ha calificado el centro de proyecto educativo transformador y lo ha descrito como «un museo universitario basado en la investigación». Ha defendido además que «este proyecto sólo se puede hacer en Pamplona», porque a 100 kilómetros están representados prácticamente todos los ecosistemas europeos, del Pirineo a las Bardenas y del Irati a la costa del Cantábrico. «Por eso, este proyecto es también Marca Navarra», ha concluido.

La investigadora del Instituto BIOMA y vicedecana de la Facultad de Ciencias, Inmaculada Pascual, ha señalado que la ciencia «ya no puede limitarse a diagnosticar el deterioro del planeta» y que su papel actual es «aportar soluciones reales, basadas en el rigor científico y aplicables a nuestro entorno». Por su parte, la estudiante de último curso de Bioquímica Iria Rodríguez ha asegurado que el centro es «la casa donde la ciencia se investiga, se comparte y se vive» y «una oportunidad única» para los alumnos.

La cápsula del tiempo

López-Goñi, Rodríguez y Pascual han introducido en la cápsula un objeto de este 2026 que estiman que quedará obsoleto en 2076: unas gafas empleadas para ver el eclipse del 12 de agosto en una actividad del Museo de Ciencias. Junto a ellas han depositado los planes de estudios de la Facultad de Ciencias y un utensilio de laboratorio. Mangado ha añadido un plano del edificio.

Iraburu, Chivite, Cigudosa y el secretario general de la Universidad, Jesús Mari Ezponda, han firmado el «acta de la primera piedra», que también se ha guardado en la cápsula, junto a dos ejemplares del día de Diario de Navarra y Diario de Noticias.

El edificio y su financiación

El Centro Bioma albergará la actividad del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, la divulgación científica del Museo de Ciencias y las instalaciones de Innovation Factory, el centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad. El edificio tendrá cinco plantas (dos sótanos, planta baja, primera y segunda). Las obras, adjudicadas a Construcciones VDR con un presupuesto de 45 millones de euros, comenzaron a principios de este año y tienen un plazo de ejecución de entre 28 y 30 meses.

Las donaciones han alcanzado hasta la fecha los 26,1 millones de euros, de los cuales 20,6 están firmados y 5,5 comprometidos. Entre los colaboradores figuran el Gobierno de España y el Gobierno de Navarra, junto a empresas y fundaciones como Atlantic Copper, BBVA, Fundación «la Caixa», Endesa, Telefónica, Laboral Kutxa, Cementos Molins o Grupo Elecnor, entre otras. La Fundación Caja Navarra es el principal colaborador del Museo de Ciencias, y la Fundación Sanitas, Cinfa, Timac Agro y Viscofan apoyan la investigación del Instituto BIOMA.