LAB ha llamado a los trabajadores de Navarra a «vaciar los centros de trabajo y llenar las calles» el 11 de noviembre, día de la huelga general. El sindicato ha comparecido este lunes en Pamplona para valorar la manifestación del sábado, en la que, según sus datos, más de 2.000 personas salieron a la calle en defensa del derecho a la vivienda, y para dar a conocer las interpelaciones que dirigirá a las instituciones y a las patronales durante la jornada de huelga.
Expropiar las viviendas de Testa
La movilización del sábado fue convocada por LAB y por los inquilinos del fondo Testa, a quien el sindicato califica de «fondo buitre», que según denuncia están en riesgo de perder su hogar. LAB recuerda que las viviendas adquiridas por Testa se construyeron con dinero público y eran de protección oficial, aunque perdieron esa denominación a principios de esta década. Según el sindicato, la compañía planea no renovar los contratos de alquiler a medida que terminen.
Los inquilinos dejaron claro, según LAB, que no se irán de sus casas y que seguirán adelante con la lucha, y defendieron que esas viviendas pasen al parque público. En ese sentido, el responsable de Acción Social de LAB en Navarra, Jaime Iribarren, ha pedido directamente al Gobierno de Navarra que empiece a recuperarlas mediante la expropiación, una demanda que, a juicio del sindicato, cuenta con un amplio respaldo social.
La quinta huelga o paro general desde 2020
La coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha recordado que uno de los objetivos del sindicato es dar solución a los conflictos abiertos en materia de vivienda, además de reforzar el marco propio en Euskal Herria y obligar a las patronales e instituciones vascas a adoptar medidas estructurales en salarios y vivienda.
En la comparecencia, LAB ha destacado cuatro ideas. La primera es que la huelga se sitúa dentro de la trayectoria que, afirma, lleva a cabo en Euskal Herria, y será la quinta huelga o paro general desde 2020. El sindicato sostiene que lo que ocurre con la vivienda es «la muestra más cruda del conflicto entre capital y vida» y que la lucha por unas condiciones de vida dignas es la vía para hacer frente a la extrema derecha.
La segunda es la defensa del Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social. LAB ha explicado que, aunque CCOO y UGT también salgan a la huelga ese día, no ha visto posibilidad de lograr otros consensos mínimos con ellos, ya que, según recuerda, no participaron en la huelga general del 17 de marzo y se mostraron contrarios al Marco Vasco y a conseguir competencias para un salario mínimo propio. Esta semana, los sindicatos de la mayoría sindical y los sindicatos de vivienda han registrado la huelga de forma conjunta y siguen acordando el diseño de la jornada.
Interpelaciones a la patronal
La tercera idea es que la huelga interpelará a las patronales. LAB reclamará a la CEN que garantice el poder adquisitivo de los salarios frente al encarecimiento de la vida y que abra la negociación para establecer un salario mínimo propio de al menos 1.500 euros. También exigirá a la patronal inmobiliaria y a los fondos que no hagan negocio con la vivienda. El sindicato ha denunciado que la CEN convocó a todos los sindicatos a una reunión este lunes para hablar de la huelga, y ha decidido no acudir porque, según explica, quiere hablar de salarios y no del impacto de la huelga en las empresas o en la actividad económica, como, afirma, ha sugerido la patronal.
Medidas que reclama al Gobierno
La cuarta es que la huelga interpelará al Gobierno. LAB pide al Ejecutivo foral políticas de vivienda más audaces y ha solicitado una reunión a la consejera de Vivienda, Juventud y Política Migratoria, Begoña Alfaro. Entre las medidas estructurales que plantea figuran intervenir para establecer contratos de alquiler indefinidos y reducir los precios, comprometerse a paralizar todos los desahucios, recuperar las viviendas en manos de fondos y expulsarlos del territorio, acabar con las políticas públicas que, a su juicio, alimentan el rentismo, no conceder subvenciones que terminen en manos de los bancos, implantar una política fiscal progresiva y ampliar el parque público de vivienda.
Sobre el debate en Madrid, LAB ha señalado que el Gobierno de Pedro Sánchez presentó en el Congreso dos decretos que suponen algunos derechos, pero los considera «parches», aunque admite que toda medida que dé estabilidad a los inquilinos es necesaria. Para el sindicato, la partida principal se juega en Euskal Herria, ya que los gobiernos de la CAV y de Navarra tienen amplias competencias en vivienda y, a su juicio, es hora de utilizar el autogobierno para impulsar políticas que beneficien a los trabajadores.
LAB ha llamado a los trabajadores de Navarra a «vaciar los centros de trabajo y llenar las calles» el 11 de noviembre, día de la huelga general. El sindicato ha comparecido este lunes en Pamplona para valorar la manifestación del sábado, en la que, según sus datos, más de 2.000 personas salieron a la calle en defensa del derecho a la vivienda, y para dar a conocer las interpelaciones que dirigirá a las instituciones y a las patronales durante la jornada de huelga.
Expropiar las viviendas de Testa
La movilización del sábado fue convocada por LAB y por los inquilinos del fondo Testa, a quien el sindicato califica de «fondo buitre», que según denuncia están en riesgo de perder su hogar. LAB recuerda que las viviendas adquiridas por Testa se construyeron con dinero público y eran de protección oficial, aunque perdieron esa denominación a principios de esta década. Según el sindicato, la compañía planea no renovar los contratos de alquiler a medida que terminen.
Los inquilinos dejaron claro, según LAB, que no se irán de sus casas y que seguirán adelante con la lucha, y defendieron que esas viviendas pasen al parque público. En ese sentido, el responsable de Acción Social de LAB en Navarra, Jaime Iribarren, ha pedido directamente al Gobierno de Navarra que empiece a recuperarlas mediante la expropiación, una demanda que, a juicio del sindicato, cuenta con un amplio respaldo social.
La quinta huelga o paro general desde 2020
La coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha recordado que uno de los objetivos del sindicato es dar solución a los conflictos abiertos en materia de vivienda, además de reforzar el marco propio en Euskal Herria y obligar a las patronales e instituciones vascas a adoptar medidas estructurales en salarios y vivienda.
En la comparecencia, LAB ha destacado cuatro ideas. La primera es que la huelga se sitúa dentro de la trayectoria que, afirma, lleva a cabo en Euskal Herria, y será la quinta huelga o paro general desde 2020. El sindicato sostiene que lo que ocurre con la vivienda es «la muestra más cruda del conflicto entre capital y vida» y que la lucha por unas condiciones de vida dignas es la vía para hacer frente a la extrema derecha.
La segunda es la defensa del Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social. LAB ha explicado que, aunque CCOO y UGT también salgan a la huelga ese día, no ha visto posibilidad de lograr otros consensos mínimos con ellos, ya que, según recuerda, no participaron en la huelga general del 17 de marzo y se mostraron contrarios al Marco Vasco y a conseguir competencias para un salario mínimo propio. Esta semana, los sindicatos de la mayoría sindical y los sindicatos de vivienda han registrado la huelga de forma conjunta y siguen acordando el diseño de la jornada.
Interpelaciones a la patronal
La tercera idea es que la huelga interpelará a las patronales. LAB reclamará a la CEN que garantice el poder adquisitivo de los salarios frente al encarecimiento de la vida y que abra la negociación para establecer un salario mínimo propio de al menos 1.500 euros. También exigirá a la patronal inmobiliaria y a los fondos que no hagan negocio con la vivienda. El sindicato ha denunciado que la CEN convocó a todos los sindicatos a una reunión este lunes para hablar de la huelga, y ha decidido no acudir porque, según explica, quiere hablar de salarios y no del impacto de la huelga en las empresas o en la actividad económica, como, afirma, ha sugerido la patronal.
Medidas que reclama al Gobierno
La cuarta es que la huelga interpelará al Gobierno. LAB pide al Ejecutivo foral políticas de vivienda más audaces y ha solicitado una reunión a la consejera de Vivienda, Juventud y Política Migratoria, Begoña Alfaro. Entre las medidas estructurales que plantea figuran intervenir para establecer contratos de alquiler indefinidos y reducir los precios, comprometerse a paralizar todos los desahucios, recuperar las viviendas en manos de fondos y expulsarlos del territorio, acabar con las políticas públicas que, a su juicio, alimentan el rentismo, no conceder subvenciones que terminen en manos de los bancos, implantar una política fiscal progresiva y ampliar el parque público de vivienda.
Sobre el debate en Madrid, LAB ha señalado que el Gobierno de Pedro Sánchez presentó en el Congreso dos decretos que suponen algunos derechos, pero los considera «parches», aunque admite que toda medida que dé estabilidad a los inquilinos es necesaria. Para el sindicato, la partida principal se juega en Euskal Herria, ya que los gobiernos de la CAV y de Navarra tienen amplias competencias en vivienda y, a su juicio, es hora de utilizar el autogobierno para impulsar políticas que beneficien a los trabajadores.