Pamplona Actual

Laquidáin deja atrás sus manantiales: estrena nuevo sistema de agua potable y depuradora propia

La actuación también lleva agua a Góngora y asegura el suministro en un pueblo de 10 vecinos que se llena de ocio los fines de semana

  • Presentación Laquidáin

Diez vecinos empadronados, pero mucho movimiento de ocio cada fin de semana. Laquidáin, en el Valle de Aranguren, ya cuenta con un nuevo sistema de abastecimiento de agua potable y de saneamiento, que se presentó ayer, miércoles 30 de septiembre, en la propia localidad.

Al acto acudieron el presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), David Campión; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza; el alcalde del Valle de Aranguren, Manolo Romero; y el gerente de Servicios de la Comarca de Pamplona S.A., Alfonso Amorena.

Del manantial a la red en alta

Hasta ahora, Laquidáin se abastecía de dos manantiales que también daban agua a las huertas urbanas. Según se explicó en la presentación, esas fuentes no garantizaban ni el caudal suficiente ni las condiciones sanitarias necesarias para el consumo humano. A eso se sumaba un depósito de regulación de poca capacidad.

Para resolverlo se ha tendido una nueva tubería de refuerzo de 3.075 metros y 150 mm de diámetro entre Ardanaz y la derivación de Aranguren. Discurre en paralelo a la ya existente, de 100 mm, y busca cubrir las nuevas demandas previstas en el pueblo.

La obra incluye además un depósito nuevo de 200 m³, a 150 metros al sureste del núcleo, y un doble equipo de bombeo que aprovecha las instalaciones de Ilundáin. Desde allí, una tubería de impulsión de 100 mm y 860 metros lleva el agua hasta el depósito. También se han instalado las tuberías que conectan con la red de distribución de Laquidáin.

Góngora, en la misma obra

La actuación ha incluido una conducción de 2.114 metros y 100 mm de diámetro, que atraviesa en buena parte terrenos agrícolas, para dar servicio a Góngora. El agua llegará desde el nuevo depósito de Laquidáin, cuya capacidad y bombeos, según se indicó, pueden asumir sin problemas el bajo consumo previsto.

El objetivo del Ayuntamiento del Valle de Aranguren es dotar a Góngora de las infraestructuras necesarias para que pueda asentarse una población suficiente. También quiere dar cobertura al Palacio de Góngora, que se rehabilita para convertirlo en Centro de Interpretación.

Las obras de abastecimiento comenzaron en agosto de 2025 y terminaron un año después, en agosto de 2026, con un presupuesto de ejecución de 1.673.816 euros.

Una depuradora junto al nacimiento del Sadar

De forma simultánea se ha construido un nuevo conjunto de depuración junto al camino de Aranguren, muy cerca del nacimiento del río Sadar, en el 'Barranco de Laquidáin'. Se eligió este emplazamiento por la cercanía de un cauce con entidad suficiente para recibir el vertido y por contar con buen acceso para el mantenimiento.

El proyecto contempla un nuevo emisario de 676 metros, con tres ramales de 22, 32 y 56 metros. Se han habilitado 20 pozos en el emisario principal y otros cinco en los ramales.

El tratamiento se realiza en una plataforma de 250 m² con un tanque Imhoff de 2,50 metros de diámetro. Tiene capacidad para depurar la carga de 120 habitantes equivalentes, la unidad estandarizada que mide la contaminación que llega a una depuradora. Los fangos se extraerán al menos una vez al año y se tratarán en la EDAR de Arazuri.

Las obras, incluidas en el IV Plan de Saneamiento y Depuración 2025-2028, comenzaron en marzo de 2026 y terminaron en septiembre, cuando la nueva depuradora empezó a funcionar. El presupuesto de adjudicación fue de 453.098,51 euros, sin IVA, financiados con cargo al canon de saneamiento.

Diez vecinos empadronados, pero mucho movimiento de ocio cada fin de semana. Laquidáin, en el Valle de Aranguren, ya cuenta con un nuevo sistema de abastecimiento de agua potable y de saneamiento, que se presentó ayer, miércoles 30 de septiembre, en la propia localidad.

Al acto acudieron el presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), David Campión; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza; el alcalde del Valle de Aranguren, Manolo Romero; y el gerente de Servicios de la Comarca de Pamplona S.A., Alfonso Amorena.

Del manantial a la red en alta

Hasta ahora, Laquidáin se abastecía de dos manantiales que también daban agua a las huertas urbanas. Según se explicó en la presentación, esas fuentes no garantizaban ni el caudal suficiente ni las condiciones sanitarias necesarias para el consumo humano. A eso se sumaba un depósito de regulación de poca capacidad.

Para resolverlo se ha tendido una nueva tubería de refuerzo de 3.075 metros y 150 mm de diámetro entre Ardanaz y la derivación de Aranguren. Discurre en paralelo a la ya existente, de 100 mm, y busca cubrir las nuevas demandas previstas en el pueblo.

La obra incluye además un depósito nuevo de 200 m³, a 150 metros al sureste del núcleo, y un doble equipo de bombeo que aprovecha las instalaciones de Ilundáin. Desde allí, una tubería de impulsión de 100 mm y 860 metros lleva el agua hasta el depósito. También se han instalado las tuberías que conectan con la red de distribución de Laquidáin.

Góngora, en la misma obra

La actuación ha incluido una conducción de 2.114 metros y 100 mm de diámetro, que atraviesa en buena parte terrenos agrícolas, para dar servicio a Góngora. El agua llegará desde el nuevo depósito de Laquidáin, cuya capacidad y bombeos, según se indicó, pueden asumir sin problemas el bajo consumo previsto.

El objetivo del Ayuntamiento del Valle de Aranguren es dotar a Góngora de las infraestructuras necesarias para que pueda asentarse una población suficiente. También quiere dar cobertura al Palacio de Góngora, que se rehabilita para convertirlo en Centro de Interpretación.

Las obras de abastecimiento comenzaron en agosto de 2025 y terminaron un año después, en agosto de 2026, con un presupuesto de ejecución de 1.673.816 euros.

Una depuradora junto al nacimiento del Sadar

De forma simultánea se ha construido un nuevo conjunto de depuración junto al camino de Aranguren, muy cerca del nacimiento del río Sadar, en el 'Barranco de Laquidáin'. Se eligió este emplazamiento por la cercanía de un cauce con entidad suficiente para recibir el vertido y por contar con buen acceso para el mantenimiento.

El proyecto contempla un nuevo emisario de 676 metros, con tres ramales de 22, 32 y 56 metros. Se han habilitado 20 pozos en el emisario principal y otros cinco en los ramales.

El tratamiento se realiza en una plataforma de 250 m² con un tanque Imhoff de 2,50 metros de diámetro. Tiene capacidad para depurar la carga de 120 habitantes equivalentes, la unidad estandarizada que mide la contaminación que llega a una depuradora. Los fangos se extraerán al menos una vez al año y se tratarán en la EDAR de Arazuri.

Las obras, incluidas en el IV Plan de Saneamiento y Depuración 2025-2028, comenzaron en marzo de 2026 y terminaron en septiembre, cuando la nueva depuradora empezó a funcionar. El presupuesto de adjudicación fue de 453.098,51 euros, sin IVA, financiados con cargo al canon de saneamiento.