Pamplona Actual

Los tres sindicatos mayoritarios de la Policía Nacional acusan a la Delegada del Gobierno de "inacción" ante el deterioro de la seguridad en Navarra

JUPOL, SUP y UFP reclaman un cambio "inmediato" en la gestión y denuncian que llevan meses sin ser recibidos

  • Un operativo policial ante una emergencia en Pamplona -

Los sindicatos policiales JUPOL, SUP y UFP han cerrado filas para denunciar que la Delegación del Gobierno en Navarra "lleva meses instalada en la pasividad" mientras, a su juicio, la seguridad en Pamplona se deteriora de forma evidente. En un comunicado conjunto, afirman que la situación "ya no admite maquillajes" y exigen un cambio inmediato en la gestión de la seguridad en la comunidad.

Los sindicatos sostienen que los vecinos hablan abiertamente de miedo en determinadas zonas y a ciertas horas. Como ejemplo citan los últimos episodios de violencia: tres apuñalamientos en menos de 24 horas, un aumento de los robos con violencia y agresiones sexuales denunciadas en uno de los asentamientos ilegales de la ciudad. "La inseguridad ya no es una percepción, es una realidad", afirman.

Datos del Ministerio del Interior

Para respaldar su diagnóstico, los firmantes recurren a las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior. Según su lectura, la criminalidad en Navarra está por encima de la media nacional, con más de 17.000 infracciones penales en solo seis meses. Añaden que los delitos más graves son los que más crecen: homicidios en grado de tentativa, lesiones violentas y delitos contra la libertad sexual.

El reproche central se dirige a la Delegada del Gobierno, Alicia Echeverría. Los sindicatos aseguran que llevan meses solicitando reuniones para trasladarle la situación real de la Policía Nacional en Navarra sin haber recibido respuesta. Hablan de "ausencia total de reacción".

Críticas al 091-112 y al módulo hospitalario

El comunicado también cuestiona dos decisiones concretas. La primera es la derivación de las llamadas policiales del 091 al 112, que, según denuncian, genera descoordinación y aparta a la Policía Nacional de Pamplona del contacto directo con el ciudadano.

La segunda es el cierre del módulo hospitalario de seguridad del Hospital Universitario de Navarra, que consideran difícilmente explicable porque, recuerdan, está terminado desde finales de 2025. Su cierre, aseguran, obliga a mantener custodias de detenidos en condiciones inadecuadas, con riesgos para policías, sanitarios y ciudadanos, y consume recursos policiales que deberían estar en la calle.

Reproches por el acto del Patrón

Los sindicatos critican además la actuación de la Delegada en los actos del Patrón de la Policía Nacional del pasado 30 de septiembre. Aseguran que se limitó a presidir "para hacer única y exclusivamente propaganda electoral", sin autocrítica, propuestas de mejora ni "una mínima mirada al futuro".

"Navarra no tiene un problema solo de delincuencia, tiene un problema de falta de dirección en materia de seguridad", concluyen. Además de un cambio de gestión, piden abrir un canal real de diálogo con los representantes policiales y adoptar medidas urgentes. Advierten de que seguirán denunciando la situación públicamente hasta que haya "un cambio real y efectivo".

 

Los sindicatos policiales JUPOL, SUP y UFP han cerrado filas para denunciar que la Delegación del Gobierno en Navarra "lleva meses instalada en la pasividad" mientras, a su juicio, la seguridad en Pamplona se deteriora de forma evidente. En un comunicado conjunto, afirman que la situación "ya no admite maquillajes" y exigen un cambio inmediato en la gestión de la seguridad en la comunidad.

Los sindicatos sostienen que los vecinos hablan abiertamente de miedo en determinadas zonas y a ciertas horas. Como ejemplo citan los últimos episodios de violencia: tres apuñalamientos en menos de 24 horas, un aumento de los robos con violencia y agresiones sexuales denunciadas en uno de los asentamientos ilegales de la ciudad. "La inseguridad ya no es una percepción, es una realidad", afirman.

Datos del Ministerio del Interior

Para respaldar su diagnóstico, los firmantes recurren a las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior. Según su lectura, la criminalidad en Navarra está por encima de la media nacional, con más de 17.000 infracciones penales en solo seis meses. Añaden que los delitos más graves son los que más crecen: homicidios en grado de tentativa, lesiones violentas y delitos contra la libertad sexual.

El reproche central se dirige a la Delegada del Gobierno, Alicia Echeverría. Los sindicatos aseguran que llevan meses solicitando reuniones para trasladarle la situación real de la Policía Nacional en Navarra sin haber recibido respuesta. Hablan de "ausencia total de reacción".

Críticas al 091-112 y al módulo hospitalario

El comunicado también cuestiona dos decisiones concretas. La primera es la derivación de las llamadas policiales del 091 al 112, que, según denuncian, genera descoordinación y aparta a la Policía Nacional de Pamplona del contacto directo con el ciudadano.

La segunda es el cierre del módulo hospitalario de seguridad del Hospital Universitario de Navarra, que consideran difícilmente explicable porque, recuerdan, está terminado desde finales de 2025. Su cierre, aseguran, obliga a mantener custodias de detenidos en condiciones inadecuadas, con riesgos para policías, sanitarios y ciudadanos, y consume recursos policiales que deberían estar en la calle.

Reproches por el acto del Patrón

Los sindicatos critican además la actuación de la Delegada en los actos del Patrón de la Policía Nacional del pasado 30 de septiembre. Aseguran que se limitó a presidir "para hacer única y exclusivamente propaganda electoral", sin autocrítica, propuestas de mejora ni "una mínima mirada al futuro".

"Navarra no tiene un problema solo de delincuencia, tiene un problema de falta de dirección en materia de seguridad", concluyen. Además de un cambio de gestión, piden abrir un canal real de diálogo con los representantes policiales y adoptar medidas urgentes. Advierten de que seguirán denunciando la situación públicamente hasta que haya "un cambio real y efectivo".