El fuego es un elemento que obliga a quien lo usa a extremar las precauciones y a hacerlo con responsabilidad, más aún en verano y en momentos de altas temperaturas. Ese manejo cuidadoso contribuye a evitar emergencias que pueden acabar causando pérdidas materiales y humanas, además de desastres ambientales.
Ejerciendo esa responsabilidad, estos días muchas personas se están dirigiendo a la Central de Medio Ambiente (CMA) del Gobierno de Navarra para comprobar cuáles son los límites exactos del uso del fuego en la Comunidad Foral. "Barbacoas en verano: ¿sí o no?" es una pregunta cuya respuesta resuelve en realidad la duda sobre todos los usos recreativos del fuego en zonas no urbanizables, un concepto que engloba también el empleo de utensilios generadores de calor, como el camping gas o los hornillos.
Tres factores a tener en cuenta
La respuesta depende de tres vectores: el lugar escogido para hacer el fuego, el nivel de peligrosidad del día a efectos de incendios y la temporada del año en la que se está. Las previsiones de Medio Ambiente se ciñen a cómo actuar con el fuego en zonas no urbanizables que, en principio, estén habilitadas para ello, como barbacoas, merenderos o zonas de estancia de carreteras y autopistas. En las zonas urbanas, en cambio, es la normativa de cada entidad local la que regula su uso.
La página web específica del portal navarra.es, en su sección dedicada a la prevención de incendios forestales, recoge toda esta información, junto con enlaces a la normativa de referencia y otras previsiones sobre el fuego, como las relativas a la circulación de vehículos o al uso de maquinaria. La web incluye también un apartado de preguntas más frecuentes y permite el contacto por correo electrónico con la Central de Medio Ambiente (centralmedioambiente@navarra.es), cuyo teléfono también figura en la página. El número 646 594 948 admite llamadas y mensajes por WhatsApp, y la central ofrece atención telefónica directa de 8 a 22 horas los 365 días del año.
Qué dice la normativa
En Navarra hay que remitirse a la Orden Foral de 2016, que regula el uso del fuego en prevención de posibles incendios forestales. La normativa está vinculada al riesgo estimado de incendio forestal y se referencia a los parámetros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Ese riesgo se mide de forma específica para el terreno no urbanizable por término municipal y se ofrece en una página web específica, asociado a una gama de colores, para una horquilla temporal que abarca tres días.
Si el riesgo es muy alto o extremo, se descarta en términos absolutos el uso de fuego en cualquier espacio abierto de terreno no urbanizable, esté o no preparado para ello. Para niveles de riesgo más bajos —muy bajo, bajo, alto y moderado— la previsión se trabaja con un carácter más global.
Hay que tener en cuenta, además, que Navarra se divide en dos zonas en función de la climatología y el posible riesgo de incendios: Zona Norte y Zona Sur. Entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, considerada época veraniega, en la Zona Sur se prohíbe el uso del fuego y de utensilios generadores de calor, salvo en establecimientos hoteleros de categoría camping que dispongan de zona habilitada y equipos de extinción. En la Zona Norte, en cambio, se permite el uso del fuego y de elementos que se calienten en cualquier espacio abierto de terreno no urbanizable, siempre en lugares habilitados para ello. En todo caso, las barbacoas que hayan sido precintadas por la autoridad competente no deben utilizarse mientras permanezcan precintadas.
En suelo no urbanizable, el incumplimiento de estas limitaciones puede dar lugar a sanciones administrativas, sin perjuicio de las responsabilidades que puedan exigirse cuando el uso del fuego provoque un incendio forestal o cause daños a personas, bienes o al medio ambiente.



