La Plataforma 0-3 de Navarra ha denunciado este jueves, en una concentración la situación que —según su versión— atraviesan las escuelas infantiles municipales de la Comunidad Foral durante el actual periodo de acogida. El colectivo habla de "colapso" y lo atribuye a la masificación de las aulas y a unas ratios que califica de "abusivas".
Según relata la plataforma, el inicio de curso arranca cada año con una fase de adaptación pensada para que niñas y niños se incorporen en grupos reducidos, acompañados al principio por sus familias dentro del aula. Durante los primeros días, afirman las educadoras que forman parte del colectivo, este sistema permite construir vínculos de confianza tanto con los pequeños —muchos de ellos bebés lactantes o niños de entre 18 meses y dos años— como con sus familias.
No obstante, la plataforma sostiene que este equilibrio se rompe, a su juicio, en cuestión de una semana, cuando las familias deben reincorporarse a sus puestos de trabajo y los tiempos de permanencia de los niños en la escuela se alargan. A partir de ahí, según su relato, los grupos iniciales de cinco o seis niños se van mezclando con otros hasta alcanzar cifras que el colectivo considera excesivas: hasta 16 bebés lactantes por aula, 24 niños de un año o 32 de dos años, cifras aportadas por la propia plataforma.
"Lo que parecía que iba a funcionar se desmorona por completo para la tercera semana", afirman desde el colectivo, que describe cómo la confianza construida durante los primeros días se tambalea mientras las educadoras pasan a atender, según sus palabras, "lo urgente" en detrimento de "lo importante" del proceso educativo.
La plataforma asegura que esta situación genera sufrimiento entre las familias, que —dicen— no comprenden por qué deben convivir tantos niños en espacios reducidos ni por qué no se refuerza el personal educador, así como entre los propios bebés, que según su valoración pueden sufrir una angustia que condicione su desarrollo futuro. Las educadoras, sostiene el colectivo, se enfrentan a la impotencia de no contar, en su opinión, con los recursos humanos y materiales suficientes.
El colectivo ha criticado además el discurso institucional en torno a esta etapa educativa. Según la plataforma, el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra insiste en hablar de calidad, inclusión y equidad, mientras que los partidos políticos, "sin excepción", reconocen —siempre según su versión— la necesidad de bajar las ratios y aumentar la inversión sin que estas promesas, afirman, se traduzcan en soluciones reales. La plataforma atribuye esta situación a que "las prioridades partidistas y los tiempos electorales" desplazarían, en su opinión, la atención que debería dedicarse a resolver la situación de las escuelas infantiles.
Ante este panorama, el colectivo ha hecho un llamamiento a trabajadoras y familias del ciclo 0-3 para que se sumen a su reivindicación y denuncien la situación "de todas las maneras posibles". La Plataforma 0-3 de Navarra ha reafirmado su intención de continuar con su labor reivindicativa hasta lograr, en sus propias palabras, "unas condiciones de vida dignas para las escuelas infantiles" de Navarra.









